La frase “reino de los cielos” aparece única y exclusivamente en el evangelio según Mateo. Mientras que la frase “reino de Dios” aparece en los cuatro evangelios. En esencia, reino de los cielos es sinónimo de reino de Dios. Todo lo que se afirma sobre el reino de los cielos se afirma también sobre el reino de Dios. De modo que, al explicar el significado de reino de los cielos, estamos también explicando el significado de reino de Dios. El reino de los cielos es la esfera en la cual se reconoce la soberanía y autoridad de Dios. La palabra cielos se utiliza para denotar a Dios. Esto no es extraño en la Biblia, porque, por ejemplo, en Daniel 4:25 se habla del dominio del Altísimo, y en el versículo siguiente, Daniel 4:26 se habla del dominio del cielo. Al hablar de cielo, entonces se está dando a entender que se está hablando de Dios. En cualquier lugar donde la gente se somete a la autoridad o al gobierno de Dios, allí está presente el reino de Dios. Ahora bien, hay dos aspectos del reino de los cielos. En su sentido más amplio, incluye a todo aquel que profesa reconocer a Dios como soberano y supremo gobernante. Pero en su sentido restringido incluye solamente a los genuinos creyentes. La única manera de entrar al reino de los cielos en su sentido restringido es mediante la fe al recibir a Jesucristo como Salvador. Mateo 18:3 dice: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” La Biblia declara varias cosas acerca del reino de los cielos o del reino de Dios. El reino de los cielos fue profetizado en el Antiguo Testamento. Daniel predijo que Dios establecerá un reino que jamás será destruido y jamás será dejado a otro pueblo. Observe lo que dice Daniel 2:44 “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, si será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” También, el reino de los cielos fue proclamado por Juan el Bautista, Jesús y los doce, como algo que estaba cercano. Note lo que dijo Juan el Bautista, según Mateo 3:1-2 “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” Ahora note lo que dijo Jesús, según Mateo 4:17 “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” Cuando los doce fueron enviados, tenían que predicar un mensaje idéntico al que predicó Juan el Bautista y Jesús. Mateo 10:7 dice: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.” Más tarde, ya en pleno apogeo del ministerio de Jesús en la tierra, Jesús habló de que el reino de los cielos estaba ya presente. Ponga atención a lo que dice Mateo 12:28, son palabras de Jesús. “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios” Por otro lado, el reino de los cielos entró a una fase que podríamos llamar intermedia. Después que Jesús fue rechazado como Rey por la nación de Israel, el Rey retornó al cielo. A partir de ese momento, aún cuando el Rey está ausente físicamente, el reino de los cielos existe en los corazones de todos los que le hemos recibido como Salvador, reconocemos su señorío y vivimos a la luz de sus mandatos. Esta fase intermedia del reino de los cielos ha sido descrita por medio de parábolas en el capítulo 13 de Mateo.