Cuando en 1 Corintios 15:51-53 habla del sonido de la final trompeta, ¿Se está hablando del arrebatamiento de la iglesia?

Presentado por
David Logacho

Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice... durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

¿El sonido de esta trompeta es lo mismo que el sonido de la trompeta de 1 Tesalonicenses 4:13-18?

Así es. La final trompeta de la cual habla 1Corintios 15:51-53 es la misma trompeta de Dios, de la cual habla 1 Tesalonicenses 4:13-18 y anuncia el glorioso momento cuando el Señor Jesucristo arrebatará a su iglesia, tanto a los que estén vivos en ese momento como los que hayan muerto antes de ese momento. Permítame leer estos dos pasajes bíblicos. El primero se encuentra en 1 Corintios 15:51-53. La Biblia dice: He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. El apóstol Pablo está hablando de un misterio. Un misterio, bíblicamente hablando, es algo que estando oculto en la mente de Dios acaba de ser revelado a uno de sus voceros, en este caso, al apóstol Pablo. El misterio es que los creyentes que estén vivos cuando suene esta trompeta van a ser transformados y recibirán cuerpos glorificados y los creyentes que estén muertos cuando suene esta trompeta van a resucitar y también recibir cuerpos glorificados. Exactamente la misma idea aparece en 1 Tesalonicenses 4:13-18 con la diferencia que ya no se habla de la final trompeta sino de la trompeta de Dios. Permítame leer este pasaje bíblico. La Biblia dice: Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
De esto se desprende que la final trompeta de 1 Corintios 15:51-53 es la misma trompeta de Dios de 1 Tesalonicenses 4:13-18, y en esencia es la convocatoria a la iglesia de Cristo para estar junto a él para siempre, en lo que se denomina el arrebatamiento. Tan pronto sea arrebatada la iglesia de Cristo, sobre la tierra se iniciará lo que se llama la tribulación, un período de siete años en el cual, mediante una serie de juicios, Dios preparará un remanente, tanto de judíos como de gentiles, para que una vez que reciban al Señor Jesucristo como Salvador durante la tribulación, entren al reino milenial con cuerpos humanos como los nuestros hoy en día. El reino milenial es un reino físico en este mundo, el cual durará mil años y en el cual Cristo Jesús será el rey.

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