Oct 24

Segundo paso

Si decimos que el primer paso ante una injusticia es enojarse, el segundo paso es meditar antes de hablar.

Si algo nos caracteriza muchas veces es que tenemos la capacidad de abrir la boca antes que el corazón.

Solemos ser mordaces, dar con latigazos antes de meditar en cómo confrontar con la verdad y amor de Dios a las personas.

Pareciera que respondemos más a una ofensa personal que a la santidad de Dios; decimos que lo hacemos por amor a Dios, pero en realidad parece que es más resentimiento.

Nehemías meditó antes de ir a hablar, luego hizo preguntas puntuales que les llevó a darse cuenta del error que estaban cometiendo y como resultado, hubo ese silencio incómodo de aquellos que se vieron descubiertos y confrontados con su pecado, sin poder argumentar nada.

La idea de confrontar a alguien que está haciendo algo malo, no es tener la razón; sino lograr que reaccione y se arrepienta.

Así deberíamos bajar un poco el enojo y meditar en qué y cómo decirlo para lograr este efecto.

Primero medita ante Dios, quizás con tu taza de café antes de volcarte a los demás.

¿Eres puro impulso o piensas antes de hablar?
¿Cómo te gustaría que te digan tu error cuando has hecho algo malo?
¿Tienes la habilidad de reprender con amor?

About The Author

Nací en Posadas, Misiones, Argentina en 1977. Estudié diferentes cosas entre esas arte y teología. Vivo en Ecuador desde 1999 sirviendo a Dios, trabajando con niños y jóvenes. He pasado por muchas circunstancias buenas y malas, que me permitieron conocer a Dios de un modo personal e íntimo. Puedo compartir de aquello que Dios ha puesto en su Palabra y en mi corazón, pero por sobre todo lo que me ha dejado ver de su gloria. No es tan simple entender lo que pasa en la vida, ni tan simple explicarlo, pero quiero que juntos podamos ponerlo de un modo sencillo. Disfruta esto tanto como yo lo hice.