+593 2 2475563 /   contacto@labibliadice.org
Jun 12

Preguntas correctas

Nehemías 1:2 … vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén.

Es interesante pero solemos saludarnos y cumplir con las cuestiones de protocolos, mostramos interés superficial, pero son pocos los que hacen las preguntas correctas; sobre tu salud y estado espiritual o de qué modo te podrían ayudar. Tal vez no queremos hacer esas preguntas porque no queremos escuchar las respuestas y que éstas nos obliguen a una reacción o no sabremos qué responder. Pero Nehemías tenía un genuino interés en su pueblo y su ciudad. Esta es la clave: el interés te mueve a la acción.

Nehemías podría haberse quedado en su lugar, tenía un trabajo, una buena posición, prácticamente era el hombre en el que el rey tenía mayor confianza, era su copero; disfrutaba de los beneficios de estar en el palacio del rey, tenía todo. Pero no tenía paz porque amaba a su pueblo y su ciudad, sabía que Dios tenía algo más para su vida, y ¿sabes? eso es lo que hace la diferencia entre los hombres; los que no tienen paz porque saben que Dios tiene para ellos algo más y los que solamente se quedan a esperar lo que viene. No puedes ser la bisectriz en las opciones de la vida, la inactividad a la larga te aleja del propósito de Dios, que por cierto no termina contigo, simplemente toma al siguiente en la lista de siervos, depende de ti hacer o ser lo que Dios quiere. Tómate un café con Dios y comienza a hacer las preguntas correctas con el interés de amor verdadero.

¿Te interesas por las cosas esenciales de la vida?
¿Dices que vas a orar y lo cumples?
¿Te quedas inmóvil ante la situación de los demás?

Nelson Cabrera

Nací en Posadas, Misiones, Argentina en 1977. Estudié diferentes cosas entre esas arte y teología. Vivo en Ecuador desde 1999 sirviendo a Dios, trabajando con niños y jóvenes. He pasado por muchas circunstancias buenas y malas, que me permitieron conocer a Dios de un modo personal e íntimo. Puedo compartir de aquello que Dios ha puesto en su Palabra y en mi corazón, pero por sobre todo lo que me ha dejado ver de su gloria. No es tan simple entender lo que pasa en la vida, ni tan simple explicarlo, pero quiero que juntos podamos ponerlo de un modo sencillo. Disfruta esto tanto como yo lo hice.