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Mar 17

Ira justa

Job 32:2 Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios.

Quizás tengas en mente que la ira es pecado y es verdad, pero la Biblia muestra que hay cierto tipo de ira que es justa, la que es producida por ver el pecado o en este caso el tratar de justificarse a sí mismo y no darle el propósito a Dios.

La ira es pecado cuando es producido por nuestro egoísmo y tiene la intención de venganza hacia nuestro ofensor. Cuando la Pablo dice: “Airaos pero no pequéis, no se ponga el Sol sobre vuestro enojo” se refiere a que al ver el pecado de otro no quedarse callado sin reprenderle y guardar ese enojo, si hacemos esto damos lugar al diablo; también puedes ver esto en Levítico 19:17-18 “No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.”

Quiero enfocare en dos cosas: Primero en la indignación que sintió Eliú al ver a Job justificarse y no daba gloria a Dios, si un hijo de Dios ve el pecado en otros y le parece normal y no le molesta, no le produce ira, entonces debe replantearse sus principios y convicciones. Y segundo, este pasaje hace referencia a su familia y su padre, creo que los principios y convicciones son cultivados en la casa, un padre influye la vida de sus hijos y ellos viven según esos principios. Conversa con Dios sobre tus principios y convicciones, tómate un café con Dios hoy.

¿Te molesta el pecado que otros comenten?
¿Sientes que no debe importarte lo que hacen los demás?
Honra a Dios con tu conducta y convicciones.

Nelson Cabrera

Nací en Posadas, Misiones, Argentina en 1977. Estudié diferentes cosas entre esas arte y teología. Vivo en Ecuador desde 1999 sirviendo a Dios, trabajando con niños y jóvenes. He pasado por muchas circunstancias buenas y malas, que me permitieron conocer a Dios de un modo personal e íntimo. Puedo compartir de aquello que Dios ha puesto en su Palabra y en mi corazón, pero por sobre todo lo que me ha dejado ver de su gloria. No es tan simple entender lo que pasa en la vida, ni tan simple explicarlo, pero quiero que juntos podamos ponerlo de un modo sencillo. Disfruta esto tanto como yo lo hice.