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Huyendo de Dios

Desde chicos hemos experimentado el deseo de huir de algo o de alguien. Y no es cobardía, más bien es prudencia. Varias veces a la semana terminábamos detrás de los pantalones de papá o la falda de mamá mudos de miedo. Forma parte de ese instinto de conservación de toda especie viva, incluida la raza humana. Huíamos de un desconocido, huíamos de un fuerte ruido extraño. Huimos cuando nos sentimos desamparados por nuestros padres el primer día de clases en medio de una habitación desconocida y pintada de muchos colores, rodeados de otros niños con la misma cara de pánico que nosotros y una extraña mujer vestida con una ropa a cuadritos que con el tiempo nos enteramos que era...

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El orden correcto

En el llamado de Jesús a sus discípulos tal como lo narra el evangelio de San Marcos encontramos una trilogía de encargos o comisiones que, de llevar el correcto orden, marcaran el éxito en la vida de seguimiento de Dios. Alterar cualquiera de estas prioridades nos meterá en problemas y terminaremos por agotarnos con sentimiento de fracaso vez tras vez. Empecemos de atrás para adelante: “Les dio poder para expulsar demonios”. Si bien esta práctica ya no está vigente en la forma en que lo estaba en aquel entonces, se relaciona con toda práctica de servicio a “La Causa” que involucre nuestro tiempo. Está bien, debemos servir al Señor, pero si ese servicio reemplaza la exposición de “su mensaje” (como leemos a...

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Hambre y sed

Dentro de las excelsas bienaventuranzas dictadas por Jesús en aquel sermón dado desde una colina, al comienzo de su ministerio, una se destaca para nuestro interés: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. (Mateo 5:6). Si meditamos un poquito en esta declaración, suena algo incongruente al comienzo. Nosotros tildamos de desventurado a aquella persona que mendiga por un bocado de pan y ruega a nuestras puertas por un vaso de agua, sin embargo Él las llamó bienaventurados… Para nuestra cultura materialista los que tienen hambre y sed son los pobres, los marginados, los de países subdesarrollados, empobrecidos. ¿En qué aspecto este sector de individuos son bienaventurados?...

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Cuando Dios parece estar lejos

Es muy fácil adorar y pensar en Dios cuando todo sale como estaba planeado, pero el grado más alto de la fe es amar a Dios aún sin verle, esperar en Él cuando nada dice que lo que anhelo se cumplirá, sujetarme de su mano aún cuando no vea su rostro. Dice el profeta Isaías: “El Señor ha escondido su rostro, pero yo esperaré en él, pues en él tengo puesta mi esperanza”. Dios es real sin importar cómo tú te sientas. La gran mayoría de los piadosos nominales, practican cierto cristianismo “sensual”, donde lo que guía la devoción son las emociones y sentidos más que la fe. Así que si hoy me siento bien, Dios es lo más grande, y...

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Las “cosas” de esta vida

Entre las tantas frases trilladas que conforman nuestro cotidiano hablar está la tan conocida “son las cosas de la vida.” En verdad nada tan abstracto e indefinido como la palabra “cosa”. ¿Qué es en verdad una cosa? Bueno, nada específicamente y todo en general. Nos referimos a “las cosas de la vida” como a todo ese cúmulo de situaciones que conforman nuestro diario andar. En esas “cosas” se nos va el tiempo, se nos va la vida. Llegan a conformar nuestro mundo, el tuyo y el mío. “Hoy tengo muchas cosas que hacer”, decimos fastidiados a nuestros hijos que reclaman de nuestro tiempo. “Es que no me alcanza el sueldo para comprar todas las cosas que ¿necesito?”, le reclama la esposa...

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Condiciones de contrato

Me enteré de una persona que llegó leer 32 páginas en las condiciones del contrato de un teléfono celular nuevo. Esos contratos redactados con letra pequeñísima. “He llegado a la conclusión que esta empresa de telefonía no quiere que se lea su contrato”, exclamó. ¿La razón?...

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Acércate a la luz

Cuanto más te acercas a la luz más se descubre tu suciedad. Muchos roedores o insectos no deseados en una casa huyen y se esconden cuando se enciende la luz por temor a que queden en evidencia sus dañinas intenciones. Lo mismo sucede con ladrones nocturnos que aprovechan las tinieblas para cometer sus hechos delictivos o con aquella persona con algún defecto físico que se mantiene oculto en el anonimato para pasar inadvertido. El hecho es que hay que ser valiente para acercarse a la luz. Dios es luz, lo puedes leer en Su Palabra y, de la misma manera, te digo que una vida de cercanía, contacto, relación y comunión con Dios, invariablemente dejará en evidencia tus imperfecciones por lo...

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Abre tu puño

En nuestro diario andar experimentamos variadas situaciones incomprensibles. Muchas veces son esas situaciones las que provocan en nuestro corazón sentimientos de temor por considerarnos abandonados y desprotegidos de parte de Dios. En ese estado de enojo culpamos a Dios y a las personas por inconvenientes que, en la mayoría de los casos, son consecuencias de malas decisiones personales. Actuamos de manera enajenada de Dios, nos metemos en problemas, sufrimos el daño y levantamos nuestro puño al cielo exclamando: “Dios ¿Por qué me has hecho esto?” Y Dios nos mira con pena desde su trono y pareciera respondernos: “Si me hubieras escuchado cuando te lo advertí…” No en vano dice Él en su Palabra “El prudente ve el mal y se aparta. El...

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Atentos a la corrección

El proverbio de hoy es claro, sintético y directo. Es que no hay que andar con vueltas al momento de entender que todos nos equivocamos a diario. ¡Y ojo que dije “a diario”, y no exagero! El apóstol Santiago, quien era un acérrimo guardador de la ley y su ética moral, lo expresó de forma no menos tajante que Salomón al decir en su epístola: “Hermanos míos, no pretendáis muchos de vosotros ser maestros, pues, como sabéis, seremos juzgados con más severidad. Todos fallamos mucho.Si alguien nunca falla en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo.” (3:1-2) Por lo tanto, que fallamos, fallamos, no te alarmes. No eres un inútil, no eres un fracasado...

El proverbio de hoy es claro, ...

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