+593 2-247-5563 contacto@labibliadice.org
Arriba

Parte de sus manos

Una cosa es que yo te diga: “Esta moneda está en mi mano y nadie me la puede quitar”, otra muy diferente es que yo te diga: “este hueso metatarso está en mi mano y nadie me lo puede quitar”, ¿verdad? En el primer caso está en mi mano, pero no es parte de mi mano, en el segundo, no solo está en mi mano sino que también es parte de ella.

Te pregunto ¿cuál de los dos conceptos transmite mejor la idea de seguridad? El “ser parte de”, ¿correcto? No hay como salirse de allí, por el simple motivo que soy en esencia parte de la misma mano.

Cuando Jesús les dijo a sus discípulos que ellos estaban en sus manos, en el capítulo diez del evangelio de San Juan, refiriéndose a la parábola del redil y el Buen Pastor, usó esta palabra inclusiva “en” como parte misma de su discurso.

Por eso, a renglón seguido, hizo mención de su relación con el Padre y dijo: “Uno somos”. Unidad en esencia, igual que el ejemplo del hueso y de la mano.

Muchos cristianos dudan de su salvación y piensan que tal vez, quizás, exista la posibilidad de que la mano de Dios se abra, que Él se descuide, que a Jesús se le escape un detalle y… ¡ZÁS! Me quedé fuera. No. Nada de eso. Puedes tener la total confianza que si Él dijo que la vida que ofrece en Jesús es eterna, ¡ES ETERNA! Dios te ama y acepta no por lo que tú seas sino por lo que Dios es, y Él es amor.

No depende de lo que tú hagas sino de lo que Él ya ha hecho en la cruz del Calvario. Es tan imposible que alguien se caiga de su protección y sus promesas como es imposible que por un descuido, un hueso, una uña o un cartílago de tu mano se desprenda.

Son parte de Él todos aquellos que están “en Cristo” por haber depositado su confianza en su obra. ¿Te desanimaste?… Conéctate a la fuente de poder en oración. ¿Pecaste? Sabe que Él te perdonó pecados pasados, presentes y futuros, así que confiesa tranquilamente. ¿Te atormenta tu conciencia? Límpiate en dependencia con tu Dios. Y sigue adelante, hasta que Él regrese.

Pensamiento del día:

Tranquilo. A los que Dios eligió, los justificó, los perfecciona día a día y los glorificará.

Pablo Martini