Nuevamente llegamos hasta usted para compartir algo mas del interesante tema que estamos desarrollando “La obra de Jesucristo después de su ascensión, por medio del Espíritu Santo” en contados instantes David Logacho estará frente a este micrófono para seguir compartiendo con nosotros este estudio.

I. Introducción. Saludos, bienvenida. La serie se titula: La obra de Jesucristo después de su ascensión, realizada en el poder del Espíritu Santo. En nuestro último estudio bíblico tratamos acerca de cómo era la vida de iglesia primitiva. Los creyentes perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. La unidad y el amor mutuo dentro de la iglesia fue un poderoso testimonio en la comunidad incrédula. Cada día, el Señor añadía a la iglesia los que habían de ser salvos. Era una iglesia en constante crecimiento. En el estudio bíblico de hoy, vamos a considerar otra señal para guiar a la gente a la persona del Señor Jesucristo. Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Hechos 3:1-11.

II.

  • A. El lugar y la circunstancia. Hechos 3:1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
    El templo de Jerusalén. La hora novena. (tercera y sexta)
  • B. El beneficiario de la señal. Hechos 3:2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.
    Cojo de nacimiento. A la puerta. Pidiendo limosna. Puerta hermosa probablemente, la puerta de Nicanor, la puerta oriental de los edificios del templo, que conducía desde el atrio de los gentiles hacia el atrio de las mujeres.
  • C. El pedido del cojo. Hechos 3:3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
  • D. La acción de Pedro. Hechos 3:4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
  • E. La expectativa del cojo: Hechos 3:5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
  • F. El regalo de Pedro y Juan. Hechos 3:6. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Pedro y Juan no eran ricos, pero tenían algo mucho más precioso. Todo descansa en el nombre de Jesucristo de Nazaret.
  • G. La señal ejecutándose. Hechos 3:7-8 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.
  • H. La reacción de la gente en el templo: Hechos 3:9-11 Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido. Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón.
    Una hilera de columnas a lo largo del lado oriental del atrio del templo. Probablemente Jesús enseñó aquí según Juan 10:23. Los creyentes acostumbraban reunirse en este lugar según Hechos 5:12.

III. Aplicación. Una señal para guiar a Jesús. El cojo no tenía nada de fe. Es un cuadro del pecado.

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