¿Cuántas resurrecciones hay? ¿Por qué Lázaro va a resucitar dos veces y como él algunas otras personas que también fueron resucitadas? ¿Cómo se explica esto a la luz de lo que la Biblia dice que está establecido que la persona muera una sola vez?

La Biblia reconoce dos resurrecciones. De esto nos da amplia evidencia la Biblia en Juan 5:28-29 que dice: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros irán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”

Este pasaje bíblico es muy claro en cuanto a la resurrección de todos los seres humanos que han muerto. Todos los que están en los sepulcros oirán su voz dice el texto. Pero note que el destino de los resucitados no es común para todos.

Existen dos destinos, el primero, para los que hicieron lo bueno, llamado resurrección de vida, el segundo, para los que hicieron lo malo, llamado resurrección de condenación.

No está por demás indicar que esto de hacer lo bueno o hacer lo malo, se refiere básicamente a la respuesta de la gente a la oferta de salvación hecha por Dios en Cristo.

Los que hicieron lo bueno son aquellos que han recibido a Cristo como Salvador. Los que hicieron lo malo son aquellos que jamás han recibido a Cristo como Salvador.

Observe lo que dice el texto que se encuentra en Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”

La salvación nunca ha sido ni es ni será por obras. La salvación ha sido, es y será por confiar y recibir a Cristo como Salvador.

Pero volvamos al asunto de la resurrección. Todos los muertos van a resucitar, pero algunos resucitarán a resurrección de vida y otros resucitarán a resurrección de condenación.

Resurrección de vida se refiere a pasar la eternidad con cuerpos glorificados en el cielo.

Resurrección de condenación se refiere a pasar la eternidad con cuerpos indestructibles en el lago de fuego.

Otros pasajes bíblicos nos proveen información sobre la resurrección de vida y la resurrección de condenación.

La resurrección de vida o también conocida como la resurrección de los justos, incluye a tres grupos de personas.

Primero a los muertos en Cristo, que serán resucitados en el arrebatamiento de la iglesia, de lo cual nos habla 1ª Tesalonicenses 4:16 “porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero”

Segundo, la resurrección de vida incluye a los salvos que morirán durante el periodo de la Tribulación. De esto nos habla Apocalipsis 20:4 “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frenes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”

Tercero, la resurrección de vida incluye a los santos del Antiguo Testamento. De esto nos habla Daniel 12:2 “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”

Estos tres grupos de personas muertas y resucitadas forma parte de lo que la Biblia llama la primera resurrección.

En cuanto a la resurrección de los impíos, todos ellos serán resucitados después del milenio, para presentarse delante del Gran Trono Blanco, a fin de ser juzgados.

Apocalipsis 20:11-15 dice: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”

Esta es la descripción de lo que se conoce como la segunda resurrección y abre paso a la muerte segunda para todos los que jamás recibieron el perdón de sus pecados en Cristo.

Esto es en forma resumida lo que la Biblia enseña en cuanto a la resurrección.

Muy bien, pero su consulta tiene que ver con Lázaro y algunos como él quienes murieron y resucitaron. Esta resurrección es de un tipo totalmente diferente a las resurrecciones de vida y de condenación que hemos mencionado.

La resurrección de Lázaro y de todos los que como él volvieron a la vida después de haber muerto, fue una resurrección para volver a morir, no fue una resurrección con cuerpos inmortales como será el caso de las resurrecciones que hablamos anteriormente.

Desde el punto de vista de Lázaro y los demás como él que murieron y resucitaron para otra vez volver a morir, quizá fue un flaco favor, porque morir una vez ya es bastante, morir dos veces será insufrible.

Gracias a Dios que la mayoría de nosotros moriremos una sola vez. Digo mayoría porque estoy consciente que algunos no morirán jamás, me refiero a aquellos que siendo creyentes estén vivos cuando el Señor Jesús venga a arrebatar a su iglesia.

Otro asunto difícil que Ud. ve es que la Biblia declara que está establecido que los hombres mueran una sola vez, pero Lázaro y otros como él quienes murieron, resucitaron y volvieron a morir han muerto más de una vez.

Para explicar este asunto, leamos Hebreos 9:27 que dice: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”

Esta declaración es la regla general para toda la humanidad. Pero toda regla tiene sus excepciones, aunque éstas sean muy raras. Entre estas excepciones tenemos a Lázaro y a algunos otros como él que murieron dos veces.

Estos, sin embargo, como ya se dijo, fueron levantados de los muertos por una intervención milagrosa del Señor pero no con cuerpos glorificados y no para una vida eterna.

Otra excepción a esta regla de que está establecido para los hombres que muera una sola vez, es el caso de los creyentes que estén vivos cuando Jesucristo venga a buscar a su Iglesia en lo que se conoce como el rapto o el arrebatamiento.

En este caso, estos creyentes no morirán sino que serán transformados instantáneamente en creyentes con cuerpos glorificados sin tener que pasar por la experiencia de la muerte y resurrección. Aquí tenemos el caso de personas que nunca van a morir. Es una excepción más a la regla general de que todo ser humano muere una sola vez. Hasta aquí, la fría realidad de los hechos.

Pero el Señor ha puesto en mi corazón buscar algo práctico de todo este asunto. Al pensar en muerte, resurrección, vida eterna, condenación eterna, etc. me puse a pensar en Ud. y le tengo una pregunta.

¿En cuál resurrección va a participar Ud.? ¿En la resurrección de vida, o en la resurrección de condenación?

Quiera Dios que sea en la resurrección de vida, para pasar la eternidad junto a Dios en su gloria.

Pero si Ud. tiene duda sobre esto y realmente no sabe, yo le desafío a salir de la duda este mismo instante y de una vez por todas tener la certeza que va a participar en la resurrección de vida. Para ello, lo único que Ud. necesita es recibir a Cristo como su Salvador personal. Ud. ya ha escuchado de esto antes, pero hasta ahora está luchando con la idea de recibir o no a Cristo como su Salvador.

No tarde más su decisión. Hoy mismo resuélvalo de una vez, y en un acto de fe, allí en el lugar en que Ud. se encuentra este preciso instante, eleve a Dios una oración diciéndole: Señor, sé que soy pecador, sé que estoy en peligro de ir a eterna condenación a causa de mi pecado. Sé que Cristo tu hijo murió por mí en la cruz. Sé que él pagó lo que yo tenía que pagar y ahora mismo, yo recibo a Cristo como mi Salvador personal.

Si Ud. hace esta oración con sinceridad, Ud. será salvo inmediatamente y tendrá parte en la resurrección de vida. Si no lo hace y le sorprende la muerte, Ud. tendrá parte en la resurrección de condenación. Lo cual lo lamentará por la eternidad.