Estoy de novia con un hermano en Cristo, quien está atravesando por serios problemas económicos por la falta de trabajo. Esta situación ha conducido a mi novio a la desesperación y nos hemos visto obligados a postergar nuestra boda. Todo esto nos ha conducido a lastimarnos verbal y físicamente. Aconséjenos por favor.

Gracias amiga oyente por su consulta. Espero que Ud. encuentre el consuelo necesario en Dios quien es el Padre de toda consolación quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones. Lamento mucho la situación de su novio. La falta de trabajo es un mal social que se va acrecentando con caracteres alarmantes en América Latina.

Me gustaría recomendar a su novio, que no se quede estático, mientras le sale un buen trabajo. Es necesario que hasta tanto, su novio se ocupe en lo que venga a la mano para hacer. La fidelidad en lo poco será premiada por el Señor dándole un trabajo estable y mejor remunerado.

Que no sea como un amigo mío que se quedaba en su casa mirando la televisión y bebiendo cerveza mientras su esposa salía a trabajar y decía que va a vivir así hasta que le salga un trabajo de gerente de alguna empresa.

Pero lo que más me preocupa es la conducta, de su novio o suya o de ambos. Me refiero al hecho de que siendo novios, han llegado a herirse verbal y físicamente. Si así se tratan mutuamente siendo novios, ni siquiera me quiero imaginar como se tratarán siendo esposos. De cierto modo, es mejor que se haya pospuesto la boda, aunque no ha sido por voluntad de Ustedes dos, sino por las circunstancias que están viviendo.

Ante esto, me gustaría recomendar a ambos que se sienten y hablen abiertamente de este problema. Por su lado, Ud. necesita reconocer que su principal función en el futuro matrimonio será someterse y respetar a su esposo.

Es necesario por tanto que desde ahora, que es novia, Ud. comience a aprender a someterse y respetar a su novio. La sumisión y respeto no tiene nada que ver con la agresión verbal y física en la que Ud. ha caído.

Por el lado de su novio, él tiene que reconocer que su principal función en el futuro matrimonio debe ser amar y respetar a su esposa.

Mire por ejemplo lo que dice 1ª Pedro 3:7 “Vosotros maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”

Allí lo tiene amiga oyente. Su esposo, debe tratarla sabiamente. Parte de esa sabiduría es tratarla como a vaso más frágil. La esposa no es alfombra para pisotearla. La esposa no es pelota para patearla, la esposa no es boxeador para arremeter contra ella a puñetes, la esposa no es árbitro de fútbol para insultarla, la esposa no es animal para denigrarla.

Claro que su novio podría decir, pero todavía no me he casado, cuando me case comenzaré a tratarle como a vaso frágil. Pero esto es mentira amiga oyente. Si su novio se atrevió a levantar la mano contra Ud. ahora que son novios, no le quepa la menor duda que cuando se case no solo le levantará la mano sino también los pies, si no dan los pasos para evitarlo por supuesto.

Todas estas cosas se deben aprender en el noviazgo, amiga oyente. Cuando llega el matrimonio ya es tarde para aprenderlo. De modo que yo le recomendaría que Ud. pida perdón a su novio por cualquier cosa ofensiva que dijo o hizo y su novio también debe pedir perdón a Ud. por las cosas malas que hizo o dijo.

Esto no debe ser visto simplemente como una reconciliación entre enamorados, debe ser un compromiso solemne delante de Dios por el cual, además de perdonarse mutuamente, deben prometerse mutuamente que nunca más, con la ayuda de Dios, van a agredirse mutuamente. Esto es posible hacerlo bajo el poder del Espíritu Santo. Mientras no se dé esto, amiga oyente, será muy riesgoso proceder a casarse. Es preferible terminar el noviazgo que casarse con la frágil esperanza que todo va a salir bien cuando se casen.

Recuerde que es mejor lágrimas de un noviazgo fracasado que lágrimas de un matrimonio fracasado. En el noviazgo no hay problema con dar marcha atrás, pero en el matrimonio no se puede dar marcha atrás. Cuidado amiga oyente con ignorar evidencias importantes durante el noviazgo.