Saludos cordiales amable oyente. El Ministerio Internacional La Biblia Dice… le da la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Proseguimos estudiando el libro de Mateo, en la serie que lleva por título: Cristo Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores. Hoy nos corresponde estudiar acerca de un peligro mortal que rodeó al niño Jesús casi tan pronto que nació. En instantes más estará junto a nosotros David Logacho para guiarnos en el estudio de hoy.

Amable oyente, como dijo el apóstol Juan, yo deseo que usted sea prosperado en todas las cosas, y que tenga salud, así como prospera su alma. Que bendición es para mí saber que usted me está escuchando. Lo último que tratamos en el libro de Mateo, fue la adoración que recibió el niño Jesús por parte de los magos. Herodes el Grande, quien había usurpado el trono de Israel, esperaba confiado que los magos le informen con precisión donde estaba el niño Jesús, de modo que pueda ir y matarlo. Dios tuvo que intervenir con todo su poder para evitar que Herodes el Grande acabe con la vida de Jesús. Fue así como, por revelación en sueños, Dios comunicó a los magos que no vuelvan a Herodes. De esta manera, al menos momentáneamente, se estaba frenando la amenaza que representaba Herodes. Pero eso no era todo lo que hacía falta para evitar el enorme peligro que enfrentaba Jesús. Esto nos introduce al pasaje bíblico que tenemos para hoy. Si tiene acceso a una Biblia, sería bueno que la abra en Mateo 2:13-23. Este pasaje bíblico gira alrededor del peligro que se cernía sobre la vida del niño Jesús. Primeramente Herodes el Grande y después sus descendientes estaban decididos a terminar con la existencia del niño Jesús. En realidad que Jesús nació para morir, aunque su muerte no sería en el momento y la manera que otros querían sino en el momento y de la manera que su Padre celestial había determinado. Lo primero que vamos a notar es la protección ante el peligro.

I. La protección ante el peligro. Mateo 2:13-15 dice: “Después que partieron ellos, he aquí un ángel apareció en sueños a José y dijo: Levántate, y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.”

A. Era conveniente que los magos no vuelvan a Herodes para informar donde estaba el niño Jesús, pero eso no era suficiente para que Herodes el Grande desista de buscar a Jesús para matarlo.
B. Era necesario que el niño Jesús sea puesto lejos del alcance de Herodes. Por medio de un ángel que se presento en sueños a José, Dios se encargó de instruirle que tome al niño y a su madre María y huya a Egipto para protegerle del peligro que representaba Herodes. José obedeció lo que Dios le pidió al pie de la letra.
C. Jesús con su madre y José permanecieron en Egipto hasta la muerte de Herodes el Grande, lo cual ocurrió aproximadamente en el año 4 DC.
D. Con esto se logró proteger la vida del niño Jesús, y también se dio cumplimiento a lo que el Señor dijo por medio del profeta cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. Una alusión a lo que dice Oseas 11:1
E. Cuando estamos haciendo la voluntad de Dios somos inmortales hasta cumplir con lo que Dios nos pide hacer.

II. La magnitud del peligro. Mateo 2:16-18 dice: “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron.”

A. Conforme a su carácter malévolo, Herodes hizo matar a los niños menores de dos años que moraban en Belén, donde nació Jesús. Esperaba que entre ellos estuviera Jesús. No se sabe cuántos inocentes niños fueron víctimas de la matanza.
B. El llanto que produjo la matanza en los familiares de los niños que murieron fue el cumplimiento de otra profecía, que aparece en Jeremías 31:15. Ramá es un pueblo situado a unos 10KM al norte de Jerusalén. Fue el pueblo que se usó como punto de partida para los cautivos que eran llevados a Babilonia. Raquel, la madre de José y Benjamín también fue sepultada allí. Raquel en llanto simboliza a la nación de Israel lamentando por la desgracia nacional que significó el cautiverio. En el tiempo del nacimiento de Jesús se oyó otro llanto en Ramá, sólo que esta vez fue por otra desgracia nacional para Israel, los niños inocentes que murieron por mano del perverso Herodes.
C. La protección de Dios sobre Jesús. Si se hubiera quedado en Belén él también habría muerto. Dios es protector.

III. La eliminación del peligro. Mateo 2:19-23 dice: “Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero oyendo que Arquéalo reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.”

A. A raíz de la muerte de Herodes el Grande, el imperio romano repartió el territorio donde reinaba Herodes entre sus hijos. Arquelao se quedó con Judea y Samaria, Antipas con Galilea y Perea y Felipe con el nor-este de Palestina. Arquelao fue un rey tan sanguinario como su padre y para su desgracia, era poco eficiente. Por esto fue depuesto por César Augusto en el año 6 DC y desterrado a Galia.
B. Dios se manifiesta a José haciéndole conocer que es hora de volver a Israel. José una vez más obedece sin cuestionamiento alguno.
C. Al llegar a Israel, José llegó a saber que alguien tan perverso como Arquelao estaba reinando en Judea y Samaria y esto le infundió algo de temor. Dios nuevamente intervino y confirmó los temores de José y por eso fue a la región de Galilea, exactamente a la ciudad de Nazaret.
D. Esto no fue accidente, sino algo guiado por el Señor. Fue el cumplimiento de lo dicho por los profetas, exactamente qué profetas no se sabe, pero ellos dijeron que Jesús habría de llamarse nazareno, o proveniente de Nazaret. Ser nazareno en aquella época no era algo como para jactarse, porque Nazaret tenía la fama de ser un lugar insignificante, de lo cual nada bueno podría provenir. Tiempo más tarde, cuando Felipe halló a Natanael y le dijo: Hemos hallado al Mesías, es Jesús, el hijo de José, de Nazaret, Natanael dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?
E. Ahora Jesús, siendo un niño estaba establecido en el hogar en Nazaret esperando el momento indicado para iniciar su ministerio público.

IV. Aplicación. Protección, la victoria de Dios sobre Satanás, lo que Dios dice se cumple, la guía de Dios.