Cordiales saludos amigo oyente. Bienvenido al estudio bíblico del día de hoy en la epístola del apóstol Pablo a los Filipenses. Nuestras acciones impropias afectan severamente a los líderes espirituales que Dios ha puesto sobre nosotros en nuestras Iglesias locales. Hace poco fui invitado a predicar en una iglesia en la cual el pastor apenas estaba reponiéndose de un ataque al corazón. Sabiendo que el pastor era relativamente joven y aparentemente gozaba de buena salud, me sorprendió que hubiera sido víctima de un ataque al corazón. La esposa de este pastor me dijo: Ah, hermano, Ud. ni se imagina como mi esposo sufrió antes de sufrir el ataque al corazón. Pregunté en qué sentido sufrió. La esposa me dijo: Por los problemas en la iglesia. Luego procedió a compartir conmigo que uno de los miembros de la Junta Administrativa incitó a un grupo de hermanos de la congregación para que se rebelaran contra la autoridad del pastor. Esta acción dio como resultado una división en la congregación con toda la carga de tragedia y dolor que toda división en una Iglesia produce. El pastor quedó tan herido por la situación, que en cuestión de días sufrió el ataque al corazón. Es un caso verídico amigo oyente. Nuestras acciones afectan a nuestros líderes espirituales. Si Ud. está viviendo de triunfo en triunfo en su vida cristiana, de seguro que esto será motivo de mucho gozo para los líderes espirituales de su iglesia, pero si Ud. está viviendo de tumbo en tumbo en su vida cristiana, no se sorprenda de ser la causa de una ulcera o un ataque cardiaco o al menos un insomnio en los líderes espirituales de su iglesia. Si Ud. quiere ser la fuente de gozo de su pastor, viva como debe vivir un creyente. Con el apóstol Pablo estaba sucediendo algo similar. Pablo se encontraba preso en Roma, Epafrodito habla venido desde Filipos con una ofrenda de la iglesia y con buenas y malas noticias. Las buenas noticias fueron un motivo más para que Pablo se sintiera con mucho gozo, aun a pesar de estar en cadenas, pero las malas noticias eran un pequeño obstáculo para que no experimentara un gozo completo. Las malas noticias tenían que ver con una disensión entre dos hermanas de la congregación cuyos nombres eran, Evodia y Sintique, este incidente estaba impidiendo el gozo completo en Pablo, veamos la forma como Pablo maneja este asunto.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Filipenses 2 versículos 1-2.

En este pasaje. Pablo habla de cinco cosas que poseemos los que estamos en Cristo y cinco cosas que podemos hacer los que estamos en Cristo.

Vayamos a lo primero. Cinco cosas que poseemos en Cristo. Filipenses 2:1 dice: “Por tanto, si, hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”

En Cristo tenemos primeramente consolación. Esto significa uno que está a nuestro lado para fortalecer, consolar y animar. Cuán importante es esto para nuestras vidas, muchas veces nos sentimos incapacitados de sobrellevar las circunstancias de la vida, pero Cristo esta allí para fortalecer, en otras ocasiones nos sentimos desconsolados por las pruebas, pero allí está Cristo para consolar.

A veces también nos sentimos desanimados porque las cosas no salen como lo esperábamos allí está Cristo para animar. Si en Cristo tenemos consolación, debemos estar dispuestos a consolar a otros.

En segundo lugar, en Cristo tenemos consuelo de amor, esto significa todo el incentivo que hay en el amor. Cristo nos amo de tal manera que no escatimo su propia vida y la puso por nosotros para morir en la cruz. Este amor que Cristo tiene para nosotros es un gran incentivo para que nosotros manifestemos el mismo amor a otros.

En tercer lugar, en Cristo tenemos comunión del Espíritu. Esto se refiere a nuestra común participación del Espíritu Santo. Cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, fuimos introducidos en el cuerpo de Cristo y además se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Es este Espíritu morando en cada, uno de nosotros quien produce amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre y templanza. Todo lo que necesitamos para tener una buena relación con el Padre y con nuestros semejantes.

En cuarto lugar, en Cristo tenemos afecto entrañable, Cristo no solo nos amo al punto de dar su vida por nosotros, sino que también nos sigue amando como nuestro mejor amigo. Si en Cristo tenemos afecto entrañable debemos estar dispuestos a manifestar afecto entrañable a otros.

En quinto lugar, en Cristo tenemos misericordia. Lo que Ud. y yo merecíamos como pecadores es condenación eterna, pero Dios tuvo misericordia de nosotros y en lugar de darnos lo que merecernos nos dio a Cristo nuestro Salvador. Si en Cristo tenemos misericordia, debemos estar dispuestos a mostrar misericordia a otros. Sin lugar a dudas que es grandioso lo que tenemos en Cristo. Consolación, consuelo de amor, comunión del Espíritu, afecto entrañable y misericordia.

¿Qué hacer con todo esto que es nuestro en Cristo? No es para que lo guardemos como un precioso tesoro, cuidando que nadie se atreva a mirarle siquiera. Es para que lo usemos en nuestra relación con otros.

Por eso es que Pablo nos habla de cinco cosas que podemos hacer con lo que poseemos en Cristo. Filipenses 2:2 dice: “completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”

Lo primero que podemos hacer es completar el gozo de nuestros líderes espirituales. Cuando hay disensión y enemistad entre los hermanos de una iglesia, los líderes espirituales de la iglesia lo van a sentir y eso evitará que ellos experimenten un gozo completo.

Con Pablo estaba pasando eso, estaba gozoso por muchas razones, a pesar de estar en la cárcel, pero su gozo no era completo. Por eso es que dice: Completad mi gozo. Una traducción literal diría: Llenad la copa, de mí gozo.

Cuando echamos mano de todo lo que poseemos en Cristo y vivimos en armonía con otros, dejando de lado la rivalidad, la discordia, los celos, estaremos completando el gozo de nuestros líderes espirituales.

En segundo lugar, podemos sentir lo mismo. Esto significa que podemos vivir en armonía, que podemos adoptar el mismo parecer sobre asuntos en disputa. No siempre es fácil, porque nuestra vieja naturaleza nos impulsa a hacer prevalecer nuestro propio punto de vista, pero cuando echamos mano de lo que poseemos en Cristo, podemos ceder nuestro derecho y adoptar el mismo parecer que los demás sobre determinado asunto.

Cuánta falta nos hace tener gente que está dispuesta a someter su propia opinión a la opinión de los demás. ¿Por qué tenemos que ser siempre nosotros quienes tenemos la razón en todo?

En tercer lugar, podemos tener el mismo amor. En Cristo tenemos uno que nos amo y uno que nos tiene un afecto entrañable. El es nuestro supremo ejemplo de la forma como debemos tratar a otros. Si amáramos a los demás como Cristo nos amó a nosotros, jamás hubiera división en la iglesia, jamás hubiera rivalidad, jamás hubiera celos, jamás, hubiera disensiones.

En cuarto lugar, podemos ser unánimes. Unanimidad no significa mirar las cosas como todos las ven. Podemos tener distintos pareceres, pero lo grandioso es que podemos ceder nuestro derecho de hacer prevalecer nuestro propio punto de vista y adoptar el punto de vista de otro en aras del bienestar de la iglesia, esto es unanimidad.

Al pensar en lo que tenemos en Cristo es perfectamente posible tener unanimidad. Romanos 12:16 dice: “Unánimes entre vosotros; no altivos, sirio asociados con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión”

En quinto lugar, podemos sentir una misma cosa. Esto significa una unanimidad en propósito. A veces cada miembro de la iglesia quiere hacer lo que a él le parece que seria, lo recomendable. Como no hay acuerdo, no se hace nada. Los que estamos en Cristo podemos someter nuestros propios planes y adoptar los planes de los demás para evitar discordia y disensión en el cuerpo de Cristo, esto es sentir una misma cosa. Hemos visto cinco cosas que poseemos en Cristo y cinco cosas que podemos en Cristo. Le desafiamos a ponerlas en práctica, para que así, el gozo de sus líderes espirituales sea completo.