Saludos cordiales amigos oyentes. Es un gozo para mí compartir estos momentos con Uds. Todo lo que hacemos en la vida parte de una motivación del corazón. Los hombres solo vemos las acciones, pero Dios puede ver también las motivaciones que mueven las acciones. Como creyentes que somos debemos cuidar con mucho celo nuestras motivaciones. Proverbios 4:23 dice «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida» Un corazón sano tendrá motivaciones sanas y manifestará acciones sanas, pero un corazón enfermo tendrá motivaciones enfermas y todo lo que haga, aún las acciones aparentemente buenas, serán catalogadas como malas por un Dios justo y santo que además de la acción ve también la motivación del corazón. ¿Por qué estamos hablando de motivaciones? Pues porque en el estudio bíblico de hoy, vamos a hablar de las motivaciones de los apóstatas. Judas, el escritor de la carta que lleva su nombre, nos abre una ventana al corazón de los apóstatas para que Ud. y yo miremos cuáles son sus motivaciones.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en la epístola de Judas. ¿Cuáles son las motivaciones de los apóstatas? Judas 11 dice «¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré» Judas comienza profiriendo un triste y profundo lamento, ¡Ay de ellos! ¡Ay de los apóstatas! ¿Por qué este lamento tan profundo? Porque Judas inspirado por el Espíritu Santo puede mirar la motivación del corazón de todo apóstata. Lo primero que notamos en cuanto a la motivación del corazón del apóstata es que ha seguido el camino de Caín. Note que esto nos habla de una decisión voluntaria y final que el apóstata ha adoptado en el pasado. Voluntariamente ha seguido el camino de Caín. ¿Qué es esto de seguir el camino de Caín? Simplemente significa seguir el ejemplo de Caín. Para ver cuál fue el ejemplo de Caín debemos volver al Antiguo Testamento, al libro de Génesis, el capitulo 4 versículos 3 a 8 encontramos que Dios de alguna manera que la Biblia no revela debe haber comunicado claramente el momento de hacer las ofrendas, el lugar donde se debían hacer las ofrendas y la manera de presentar las ofrendas. Según el relato en el libro de Génesis, Abel obedeció al pie de la letra las instrucciones de Dios y como resultado, Jehová miró con agrado su ofrenda. En cambio Caín obedeció parcialmente a Dios. Vino en el momento señalado, al lugar señalado, pero no trajo la ofrenda señalada. Para Dios obediencia parcial es lo mismo que desobediencia total y por ello, Jehová no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Como resultado de este incidente, Caín se ensañó en gran manera y decayó su semblante. Jehová en su misericordia dio una oportunidad de arrepentimiento a Caín, pero Caín la rechazó. Presa de su saña atentó contra la vida de su hermano Abel y lo mató. ¿Cuál fue el error básico de Caín? No fue matar a su hermano, eso fue el resultado de un error anterior. El error básico de Caín fue desobedecer a Dios presentando una ofrenda que a él le parecía buena pero desafortunadamente no era lo que Dios pidió. Dios había dicho que la ofrenda por el pecado demanda el derramamiento de sangre de una victima inocente. Caín hizo caso omiso de este mandato de Dios y presentó una ofrenda del fruto de la tierra, lo cual era el resultado de su propio esfuerzo de sembrar y cosechar la tierra. Caín representa al hombre que diseña su propio método para acercarse a Dios. Dios ha dicho que la salvación es por la pura fe en Cristo Jesús. El hombre hace caso omiso de este mandato y decide que la salvación es por ser miembro de tal o cual religión o por cumplir con tal y cual rito religioso, o por tratar de ser una buena persona. Seguir el camino de Caín es despreciar lo que Dios ha establecido para que el hombre sea salvo y en lugar de ello inventar una manera particular de acercamiento a Dios. Esto es lo que está en lo más profundo del corazón del apóstata. Su motivación es: No me importa lo que Dios haya dicho, yo quiero llegar a él por medio de esto o aquello. El apóstata hace prevalecer su propio razonamiento para acercarse a Dios. En segundo lugar, la motivación en el corazón de los apóstatas es lanzarse por lucro en el error de Balaam. Lanzarse por lucro significa apurarse o darse prisa para sacar provecho económico personal de algo. Los apóstatas están motivados por la codicia, prestos a llenar sus bolsillos de dinero no importa de qué forma. El error de Balaam se refiere al mal ejemplo que dejó Balaam, quien profesaba ser un profeta de Dios, pero cuando vio la oportunidad de hacerse rico por medio de maldecir al pueblo escogido de Dios, no dudó en intentarlo. Siempre que trató fue impedido por Dios, pero eventualmente logró hacer daño al pueblo al inducirlo a pecar con las mujeres de Moab. El error de Balaam se repite en todos aquellos que utilizan el servicio a Dios como medio para enriquecerse. Es el hacer negocio de la religión, el aprovechar la ignorancia de la gente en asuntos religiosos para obtener de ellos jugosas ganancias a cambio de la entrega de supuestos privilegios en un futuro reino celestial. Oh cuanta gente ha sido engañada por apóstatas codiciosos que han desnudado a sus fieles sacándolos hasta lo que no han tenido. La palabra del Señor dice en Mateo 10:8 «De gracia recibisteis, dad de gracia» Cobrar dinero por realizar servicios religiosos no es bíblico amigos oyentes, negociar con las cosas del Señor es el error de Balaam y los apóstatas son expertos en ello. En tercer lugar, lo que motiva a los apóstatas es la rebelión ante las autoridades debidamente establecidas. Judas dice que los apóstatas perecieron en la contradicción de Coré. ¿Qué pasó con Coré? ¿Qué es la contradicción de Coré? Bueno, él con Datan, Abiram y On tomaron 250 hombres de entre lo mejor de Israel y se sublevaron contra la autoridad de Moisés y Aarón, quienes habían sido puestos por Dios para liderar al pueblo de Israel. Basta ya de vosotros les dijeron. Si en medio de la congregación está Jehová, ¿por qué pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová? ¿Cual fue la reacción de Jehová? Números 16:32-33 dice «Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, ya todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación» Así disciplinó Dios la rebelión de Coré y su séquito en contra de Moisés y Aarón. Ahora bien, los apóstatas tienen el mismo corazón rebelde que Coré y sus acompañantes. Dentro de ellos hay rebeldía contra toda autoridad constituida. El apóstata siempre encontrará suficientes motivos para atacar a los pastores de su iglesia, a los líderes de ministerios, a las autoridades civiles, y aun a las autoridades del hogar. Su forma de ataque será buscando aliados a su causa. Nunca atacará solo, primero trabajará por lo bajo, calladamente, minando principios de autoridad, hasta que en algún momento propiciará una rebelión abierta. ¿Sabia Ud. que muchas iglesias se dividen exactamente de esta manera? Es la tarea de los apóstatas motivados por su corazón rebelde. ¿Cual es la motivación de los apóstatas? Buscan su propia manera de acercamiento a Dios, buscan su propio enriquecimiento por medio de negociar con el servicio a Dios y buscan su propio poder en la obra de Dios. Interesante es notar la degradación del apóstata. Comenzó siguiendo el camino de Caín, descendió lanzándose al lucro en el error de Balaam y terminó pereciendo en la contradicción de Coré. Triste epilogo. Interesante el final de cada una de las motivaciones del apóstata. El camino de Caín condujo a la muerte de Abel. El error de Balaam condujo a la muerte de Balaam y miles que se dejaron engañar por él y la contradicción de Coré terminó en la muerte de todos los que se rebelaron contra la autoridad. Cada motivación terminó en muerte de algún tipo. Los apóstatas van también en la misma dirección. La motivación del apóstata. ¿Para qué nos la ha mostrado Judas? Para que Ud. y yo podamos identificarlos. Si bien es cierto no podemos mirar lo que hay en el corazón de los apóstatas, si podemos ver sus acciones. Si por desgracia vemos en alguien que llamándose hermano, tiene su propia manera de acercamiento a Dios, usa el servicio a Dios como medio para enriquecerse y se rebela en contra de las autoridades establecidas, es muy probable que estemos ante un apóstata.

Si te gustó comparte con tus amigos
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email