Cordiales saludos amigo oyente. Bienvenido al estudio bíblico de hoy en la epístola del Apóstol Pablo a los Filipenses. El gozo es el resultado de mirar las cosas como Dios las ve. Eso fue lo que experimentó el apóstol Pablo estando en la prisión en Roma ante una probable sentencia de muerte. A los ojos de los hombres, estar en prisión y con el peligro de ser condenado a muerte, sería lo último que le podría pasar a una persona. Algo como para lamentarlo en extremo. Pero Pablo se esforzó por mirar esta situación como Dios la veía. Pablo vio en su infortunio, entre comillas, la ocasión para que Cristo se magnifique en su cuerpo y eso fue motivo para que estuviera gozoso. Es más, Pablo dijo que por vida o por muerte deseaba que Cristo fuera magnificado en su cuerpo. La palabra magnificar indica apreciar en gran tamaño algo que normalmente se vería como algo pequeño. Imagine Ud. una estrella por ejemplo. A simple vista, aunque la estrella es de tamaño gigantesco, está tan lejos que Ud. la ve apenas como un punto brillante en el firmamento. Pero cuando Ud. toma un telescopio y ve a través de él a esa estrella, ese punto brillante se magnifica y Ud. puede apreciar cosas hermosas. Igual era para Pablo. El quería que su vida fuera como el telescopio, para que la gente pueda apreciar en gran tamaño la hermosura de Cristo. La gente incrédula, no puede apreciar a Cristo en su verdadera dimensión. Cristo es grandioso, pero muchos lo ven apenas como un punto brillante. Se necesita de vidas como las de Pablo que sirvan como instrumentos para que la gente aprecie la hermosura de Cristo. Este fue el deseo de Pablo y lo estaba consiguiendo y eso traía gozo a su corazón. Pablo dijo que sea por vida o por muerte, Cristo seria magnificado en su cuerpo. Esta es una declaración contundente. ¿Cómo es que la vida o la muerte de Pablo podrían magnificar a Cristo? La respuesta a esta pregunta será el tema de nuestro estudio bíblico de hoy.

Abra por favor su Biblia en Filipenses capitulo 1, versículos 21 a 24.

En este corto pasaje, Pablo explica por qué su vida o su muerte magnificarán a Cristo.

Tenemos en primer lugar la explicación propiamente dicha. Filipenses 1:21 dice: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”

La manera de magnificar a Cristo por medio de la vida es manifestando a Cristo en cada una de nuestras acciones o palabras. A esto se refirió Pablo cuando dijo: Para mí el vivir es Cristo. Pablo quería, que cuando la gente le miraba no vieran a Pablo sino a Cristo, por eso, pensaba como Cristo, hablaba como Cristo, actuaba como Cristo, amaba lo que Cristo amaba y odiaba el pecado como Cristo lo odiaba.

Esto es magnificar a Cristo por la vida. Gran ejemplo de lo que debemos ser, ¿verdad? Esta Ud. magnificando a Cristo en su vida. ¿Pueden otros creyentes o incrédulos ver la hermosura de Cristo en Ud. por medio de lo que Ud. hace o dice? Gran responsabilidad, ¿no le parece? La manera de magnificar a Cristo por medio de la muerte es mirando a la muerte como una bendición. ¿Cómo es posible que pensemos que la muerte es una bendición?

Bueno, no es una locura, tampoco es un invento nuestro, porque Pablo dice que para él, el morir es ganancia. La palabra ganancia, significa obtener un gran beneficio. Lograr una gran bendición.

Qué interesante, la muerte para, un creyente es obtener un gran beneficio. ¿Por qué? Pues porque para un creyente, la muerte física es la liberación de todo lo que impide que gocemos de una comunión más intima y personal con Cristo. Ciertamente que al haber recibido a Cristo como nuestro Salvador lograrnos una gran cantidad de bendiciones, y privilegios, pero muchas de esas bendiciones se ven en cierto sentido opacadas por el hecho de que todavía vivimos en estos cuerpos sujetos a la corrupción, pero si el Señor permite que muramos, en un abrir y cerrar de ojos seremos librados de este cuerpo de corrupción y estaremos cara a cara ante quien dio su vida, por nosotros, el Señor de la gloria ¿No le parece algo fabuloso?

A Pablo le parecía así y por eso dijo: Para mí el morir es ganancia. Ahora sabernos ya como es que Pablo podía magnificar a Cristo por la vida y por la muerte. Pero aquí entra un pensamiento muy interesante en la mente de Pablo. Consideremos por tanto la explicación profundamente evaluada. Pablo había, dicho que para él la muerte física, es ganancia, ¿por qué? libera al creyente del cuerpo sujeto a la corrupción y le pone cara a cara ante el Señor.

Parece como si Pablo estuviera desesperado por morir. Pero note lo que dice Filipenses 1:22: “Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger”

Pablo ha añadido un pensamiento más a su percepción de la muerte. Si, la muerte es ganancia, pero él es el único beneficiario. Sin embargo, como un creyente maduro, él sabe que no debe buscar su propio beneficio únicamente sino el beneficio de los demás. La muerte se presenta como una opción muy atractiva porque libera a Pablo de su prisión, de su cuerpo quizá enfermo, de su sufrimiento, de sus enemigos y tantas otras cosas más, pero qué de los demás, qué de las iglesias, qué de la obra del Señor.

Por eso Pablo ahora está ante un dilema. Es como si hubiera puesto cada una de las dos situaciones en los platos de una balanza. En un plato está la muerte, que para él es ganancia. En el otro plato esta vivir en la carne, siendo de beneficio para la obra. La balanza está en equilibrio. Pablo dice: No sé entonces qué escoger.

Note la evaluación de la situación en Filipenses 1:23: “Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”

Una vez que Pablo ha evaluado ambas posibilidades, dice que no es una decisión fácil el escoger cuál de ellas es la mejor. Sin embargo, por todo lo que está involucrado en ella, elige como muchísimo mejor el partir y estar con Cristo.

Es interesante el significado del verbo partir. Se usaba en cuatro diferentes circunstancias:

Primero, en el campo militar, significa desarmar una tienda de campaña para ir a otro lugar. Qué cuadro tan preciso de lo que es la muerte para un creyente. Es simplemente un cambio de morada. Un salir de este cuerpo sujeto a la corrupción e ir a nuestra morada eterna junto al Señor.

Segundo, en el campo judicial, significa dejar un prisionero en libertad. Los creyentes en cierto sentido somos prisioneros de nuestros cuerpos, lo cual nos limita gozar de todo lo que tenemos en Cristo, pero cuando muramos seremos librados dé nuestros cuerpos y disfrutaremos sin la interferencia del pecado de todo lo que nos pertenece en Cristo.

Tercero, en el campo agrícola, significa soltar el yugo. Cuando morimos quedarnos libres de ese yugo que son nuestros cuerpos que nos limitaban en nuestro servicio al Señor. A veces nos enfermamos envejecemos y nuestros cuerpos no nos dejan en libertad de volar. Pero la muerte, soltará el yugo y volaremos hacia el Señor.

Cuarto, en la navegación, significa soltar amarras y hacerse a la mar. El cuerpo nos ata al puerto que es este mundo, pero la muerte será el soltar las amarras para ir a la libertad de estar en la presencia del Señor.

Pablo consideró todo esto y llegó a la conclusión que partir y estar con Cristo es muchísimo mejor. Ahora viene lo, más impresionante en la vida de Pablo. El sabia que partir y estar con Cristo es muchísimo mejor. Pero el beneficiario es él. El renuncia temporalmente a lo que es muchísimo mejor y decide por lo que es necesario, aun si para ello tenía que quedar todavía en este mundo.

Filipenses 1:24 dice “Pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”

Pablo no decide por lo muchísimo mejor sino por lo más necesario. Eso fue quedar en la carne. ¿Para su propio beneficio? No. Para beneficio de otros.

Qué impactante, qué inspiración podemos tener en la vida del apóstol, Igual debería ser con Ud. y conmigo amigo oyente. La muerte física para nosotros es muchísimo mejor, porque nos libera de tantas cosas que hoy nos causan dolor y nos pone en contacto con el Señor, pero hay cosas que debemos hacer en beneficio de otros y eso es lo más necesario.

Por amor a los demás debernos esperar en este mundo, en estos cuerpos frágiles, y propensos al pecado, hasta que el Señor nos llame a su presencia o venga a buscarnos en el arrebatamiento.

Una palabra final, Ud. ha escuchado como para nosotros los creyentes, la muerte ha perdido su sabor a derrota. Pablo mismo dijo: ¿Dónde está oh muerte tu aguijón? ¿Dónde oh sepulcro, tu victoria? Tan es así, que la muerte no nos aterra, más bien es algo muchísimo mejor, en palabras de Pablo. ¿Cómo tener esta perspectiva sobre la muerte? ¿Sabe cómo? Recibiendo a Cristo como Salvador. El es la vida eterna. El quiere estar en Ud. sí tan solo Ud. se lo permite.