Las buenas intenciones no siempre tienen un buen fin. Quizás quieres ayudar a alguien y terminas en problemas con otros o es mal interpretada la acción y te decepcionan. Gedeón hizo un efod pero ese icono religioso terminó siendo un problema porque el pueblo comenzó a adorar a aquello que sólo debería hacer recordar a quién realmente adoramos.

La sociedad actual se ve afectada grandemente por una tendencia adorar cosas que en su inicio tenía la intención de hacernos recordar a Dios. Moisés en el desierto tuvo que hacer una serpiente de bronce para sanar al pueblo del veneno de las serpientes que mordían al pueblo y años más tarde un rey tuvo que destruirlo porque comenzaron a rendirle culto. A veces adoramos a la música y no alabamos a Dios, adoramos el discurso pero no el a Dios por el mensaje que escuchamos, adoramos a la Biblia (como libro) pero no conocemos a Dios. Quita cualquier ícono religioso de ti, adora al Dios verdadero, comparte con Él un momento a solas, puede ser con un café.

¿Cuál es tu objeto de culto? Haz una declaración de cómo debes adorar a Dios.

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