Un viejo refrán versa: “el pasto siempre es más verde en el campo del vecino”. Como habíamos hablado antes Sansón se caracterizó por suplir sus propios placeres y deseos sin importar los principios de Dios; había tocado un muerto, había tomado alcohol y bueno al final se dejó cortar el cabello tirando al suelo su voto de nazareo todo por satisfacer sus deseos, por transitar las calles de los barrios bajos del pecado.

Su descenso comienza cuando mira fuera de los parámetros de Dios, cuando mira más allá de la alambrada y ve el pasto del vecino. ¿No había mujeres en el pueblo de Dios? Sí, pero a él le gustó la del mundo, ¿no te parece conocida esta situación? Muchos jóvenes hoy me dicen eso y sabes que lo único que hay en el mundo es lo que te va a llevar a pecar. Las personas no son malas, sino que el sistema que los gobierna, su ideología e idolatría te lleva a alejarte de Dios y descender. Conténtate con lo que Dios tiene para ti, pues es lo mejor que te puede pasar.

¿Qué estás mirando?

¿Te parece poco lo que Dios te da?

No te creas la mentira que vas a encontrar algo bueno en el mundo.

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