Sí, no hay un error ortográfico, no se refiere a “harán” sino a arar, al trabajo de mover la tierra para dejarlo listo para la siembra. Pues es una realidad, si siembras algo cosecharás lo coherente a esa semilla; como todo lo perfecto que hizo Dios, creó todo según su género y según su especie, así que el fruto dependerá de la semilla plantada.

Pero en cuanto a las decisiones y obras que realizamos se aplica el mismo concepto de que todo lo que hagas dará su fruto según tus acciones. A veces creemos que nuestros actos no tendrán consecuencias y es una de las peores mentiras que nos podemos creer, ya que todo dará fruto, sea bueno o malo. En otras palabras, por el camino que andas tendrás tu paga. No sufras por malas decisiones sino goza por haber hecho lo bueno. Tómate un café con Dios e invierte en Él para tener un fruto excelente.

¿Estás cosechando frutos amargos?

¿Puedes cambiar tus decisiones en este día antes de sufrir?

Busca ayuda en tu consejero para tomar buenas decisiones.

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