Reciba saludos cordiales amigo oyente al Inicio del estudio bíblico de hoy. Para ejecutar cualquier trabajo, además de saber cómo hacerlo es muy Importante contar con las herramientas adecuadas.

En nuestro estudio bíblico anterior dimos Inicio al estudio de los eventos futuros y vimos que un estudio así es importante porque la naturaleza humana lo requiere, porque la Biblia dice que la persona, que lee, oye y guarda la profecía en su corazón es bienaventurada y porque sabiendo que es lo que Dios tiene preparado para el futuro proporciona un buen fundamento para la esperanza. En el estudio bíblico de hoy, el hermano David Logacho nos hablara acerca de las herramientas para realizar una correcta interpretación de las profecías.

Para interpretar la Biblia en general y las profecías en particular, es vital adoptar un conjunto de normas de interpretación. Vamos a sugerir siete principios de interpretación que nos ayudaran grandemente a entender de una manera correcta las profecías.

Principio numero uno, debemos entender el significado de cada palabra que el profeta ha utilizado al escribir su profecía. Las palabras son los medios o los vehículos que los escritores utilizan para comunicar sus ideas. Si no entendemos el significado de alguna palabra, la información que reciba nuestra mente no será lo que el autor de la profecía tuvo en su mente. Los diccionarios son indispensables a este respecto. Deberíamos hacer todo esfuerzo posible por tratar de conseguir un buen diccionario español y un buen diccionario bíblico. Esto nos ayudara a entender el significado de algunas palabras que quizá son nuevas para nosotros.

Principio numero dos, debemos entender el contexto de cualquier pasaje bíblico que estemos tratando de interpretar. Conocido es el dicho que texto fuera de contexto siempre es buen pretexto. Las rectas falsas son los mejores exponentes en utilizar textos fuera de contexto para apoyar sus doctrinas erradas.

Por regla general no debe admitirse ninguna explicación, sino aquella que cuadra con el contexto.

Un hombre estaba pensando seriamente en el suicidio. En busca de ayuda toma una Biblia y dice: Lo que primero capten mis ojos eso haré: Abre su Biblia al azar y sus ojos se clavan en la última parte de Lucas 10:37 donde dice: “Ve, y haz tú lo mismo…”

No puede ser se dice a sí mismo, Dios no querrá que me suicide. Haré otro intento. Cierra la Biblia y la vuelve a abrir en otro lugar, esta vez sus ojos se dirigen a la última parte de Juan 13:27 donde dice: “Lo que vas a hacer, hazlo mas pronto”

Asustado cierra su Biblia, no puede ser, no puede ser, se dice a sí mismo. Intentare nuevamente. Abre su Biblia al azar esta ocasión sus ojos se fijan en Lucas 23:43 donde lee: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

No pudo mas, hasta allí llegó su equivocada manera de interpretar la Biblia. Cuan importante es interpretar la Biblia en su contexto. No todo lo que dice la Biblia se aplica necesariamente a cada uno de nosotros.

Principio número tres, debernos interpretar gramaticalmente. Para entender la Biblia correctamente es necesario tener un conocimiento al menos somero de la gramática. Si se trata de verbos, debemos, poner atención a su conjugación. Si se trata de sustantivos a su genero, a su numero. Debemos identificar los adjetivos, los adverbios, los pronombres, los artículos, etc. Una gramática de la lengua española será muy útil a este respecto.

Principio número cuatro, debemos poner mucha atención al trasfondo histórico y cultural del mensaje bíblico que estemos estudiando. Esta Información será muy útil para entender algunos detalles importantes de algunos relatos bíblicos especialmente si se trata de relatos históricos o parábolas.

Principio número cinco, debemos interpretar el significado de cada palabra en su sentido literal, esto es, dando a cada palabra el significado que normalmente tiene dentro del proceso de comunicación. Especialmente en el campo de las profecías existe una fuerte tendencia a buscar un significado alegórico o espiritual de las palabras que se han utilizado para comunicar una profecía, con el lamentable resultado de diluir el sentido general de la profecía, y lo que es peor aún, con el deplorable resultado de llegar a conclusiones absurdas sobre el significado de determinadas profecías.

La doctrina sobre la segunda venida de Cristo ha sido objeto del mayor de los ataques en este sentido, cuando por un errado método de interpretación de las profecías a este respecto, se ha llegado a conclusiones absurdas por decir lo menos, como aquella que la segunda venida de Cristo no es corporal sino espiritual o que tal o cual fecha va a venir Jesucristo por segunda vez.

Las sectas falsas, nuevamente han sido pasto fresco que ha hecho proliferar este tipo de interpretaciones erradas de las profecías. Cabe señalar sin embargo, que en algunas profecías y en general en toda la Biblia, a veces aparece lo que se llama un lenguaje figurado.

Es generalmente reconocido que el lenguaje figurado se usa tanto para embellecer la lengua por medio de adornos como para comunicar ideas abstractas por medio de la transferencia. Para poder, pues, entender plenamente el lenguaje figurado de las escrituras, es requisito, primero, estar seguros que lo que tenemos entre manos usa un lenguaje figurado, no sea que tomemos lo que es figurado como literal, como hicieron los discípulos de nuestro Señor y los judíos de su época y, segundo, cuando hayamos determinado lo que es realmente figurado debemos interpretarlo correctamente, y darle su verdadero sentido.

Una regla sencilla que se puede seguir es aquella que afirma que si el significado literal de cualquier palabra o expresión arroja un buen sentido en su ilación, entonces el texto debe ser entendido literalmente, pero si el significado literal no arroja un buen sentido en su ilación, entonces el texto debe ser entendido figuradamente.

Principio número seis, debemos interpretar de acuerdo a la armonía del programa profético. El Nuevo Testamento enseña que ninguna profecía debe ser aislada o interpretada independientemente, sino que se deben tomar en cuenta todas las demás porciones proféticas. Cada profecía es una parte de un todo, como una pieza de un rompecabezas es pare de un todo, de tal modo que cuando todas las piezas están juntas se aprecia un cuadro hermoso.

Finalmente, principio número siete, se debe tomar en cuenta la ley del doble cumplimiento de las profecías. Muchas veces nos encontramos con profecías que enfocan dos eventos juntos. Uno cercano y otro lejano, pero no revelan el tiempo que existe entre cada uno de esos eventos.

A veces el evento cercano ya ha tenido su cumplimiento literal y eso garantiza que el evento lejano también se cumplirá literalmente. Muy bien, ahora, con estas herramientas estamos en una buena posición para entender mejor los eventos futuros profetizados en las Escrituras. Sabemos que lo que hemos compartido con Ud. es bastante técnico, quizá inclusive Ud. lo ha considerado como algo innecesario, pero hemos corrido el riesgo porque vemos la necesidad de enunciarlo si queremos con seriedad la interpretación de las profecías.

Llegar lo más profundo que se pueda en el estudio bíblico no es tarea sencilla. Demanda la guía del Espíritu Santo, y no poco esfuerzo, lo cual no muchos están dispuestos a realizarlo. Le desafiarnos, a que Ud. sea uno de los pocos que bajo la guía del Espíritu Santo invierte tiempo y esfuerzo para extraer el delicioso jugo de las profecías.