Ponerse en lugar de Dios, si vemos bien este pasaje está refiriéndose a la venganza, pues los hermanos de José temían que él les aborreciera por el mal que ellos le hicieron. Pero lo opuesto a la venganza es la humildad. José sabía que ese lugar le correspondía a Dios y no a él.

Nosotros debemos ser pacientes y mostrar amor, la venganza es algo que cabe en la justicia de Dios y no porque Dios tenga rencor y quiera hacer mal a las personas, sino porque Él imparte justicia y es el que intercede por nosotros, protege al débil y sabe dar el pago justo a cada uno. No te pongas en el lugar de Dios tratando de dar su merecido a los que te hicieron mal, encomienda a Él tu causa y Él hará justicia. Cuéntale hoy, con un café de por medio, las cosas que te afligen y déjale que Él tome cartas en el asunto.

 

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