La cochina conciencia, entre nosotros hay un trato: “ella no me molesta y yo no la cauterizo”… no, es un chiste. Pero si hay algo que nos persigue y aparece cada vez que nos vemos en problemas, es ella con culpas del pasado. Es instantáneo, nos recuerda nuestras faltas y nos hace pensar que todo lo que nos ocurre es para pagar nuestras deudas pendientes. ¿Pero es así siempre?, definitivamente no; porque muchas veces las cosas que nos ocurren no son consecuencias de un pecado, sino parte de lo que Dios está haciendo en nuestra vida.

La Biblia en Hebreos habla de tener una conciencia limpia, no de un corazón limpio, porque nuestro corazón fue limpio por la sangre de Cristo en la cruz, pero nuestra mente abrumada por los pecados pasados nos impide servir a Dios de una forma efectiva y necesitamos de su limpieza. Acércate a Dios para tener un limpia conciencia, acércate con tu taza de café, pasa unos minutos con Él.

Si te gustó comparte con tus amigos
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email