Puedes leer el contexto para entender la situación; pero en resumen, Abraham pide a Het un terreno para sepultar a Sara su mujer.

Me impacta lo que dice Het: “eres un príncipe de Dios entre nosotros”; no puedo negar el hecho de que se me estremece la piel al leer estas palabras, mi corazón se emociona porque eso podría llegar a pensar la gente de cada uno de nosotros; obviamente si tenemos una vida como la de Abraham.

Mi pregunta es: ¿Satanás sabe quién eres?, ¿representas un peligro para él porque la gente te ve como un príncipe de Dios?; triste sería que tu vida sea igual a la de los de tu alrededor.

Examina tu vida ante Dios, ríndete ante Él y disfruta todo los beneficios de ser un Príncipe del Dios.

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