En 1 Corintios 13:8, Pablo muestra lo permanente del amor y lo pasajero de algunos dones espirituales. Dice así: “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” De lo que dice este versículo, es claro que el amor es permanente, nunca deja de ser, pero por contraste, los dones espirituales, entre los cuales están el don de profecía, el don de lenguas y el don de ciencia, son pasajeros. En algún momento llegarán a su fin. Pablo usa estos tres dones espirituales porque eran los más anhelados y cotizados por los creyentes corintios. Por tener estos tres dones se estaban comiendo unos a otros.

Note que al hablar del don de profecía y del don de ciencia, Pablo dice que se acabarán. En el idioma que se escribió el Nuevo Testamento, este verbo está en voz pasiva, indicando que algo externo hará que estos dones se acaben. Más adelante Pablo va a mostrar que esto externo que hará que se acaben estos dones es lo que Pablo llama: Lo perfecto. Pero al hablar del don de lenguas, Pablo está usando un verbo diferente y conjugado en voz media lo cual significa que el don de lenguas cesará por sí mismo.

En los versículos 9 y 10 Pablo se refiere al momento cuando se acabará el don de profecía y el don de ciencia. Observe que Pablo ya no se ocupa del don de lenguas, por cuando el don de lenguas cesará por sí mismo. Dice así: “Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.” El momento que Pablo escribió la primera epístola a los Corintios, se estaba dando lo que dice este texto. El conocimiento y la profecía eran parciales. Pero esto se iba a acabar cuando venga lo perfecto. Para algunos intérpretes, lo perfecto es el establecimiento del estado eterno, es decir una vez que Dios cree los cielos nuevos y la tierra nueva. Para otros intérpretes, lo perfecto es el momento que se completó el canon de la Biblia, es decir cuando se terminó de escribir el último libro del Nuevo Testamento.

Luego, Pablo plantea dos ilustraciones para enfatizar su punto de que lo que es en parte en algún momento va a llegar a su fin. Esto lo tenemos en los versículos 11 y 12. Pablo termina este capítulo mostrando la preeminencia del amor sobre la fe y la esperanza. 1 Corintios 13:13 dice: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” Pablo habla de tres virtudes. La fe, la esperanza y el amor. Estas virtudes estuvieron presentes antes que Pablo escriba su carta y después que Pablo escribió su carta y aún hasta hoy, pero llegará un momento cuando la fe ya no haga falta, porque se habrán cumplido todas las promesas de Dios y todo lo que está profetizado en la Biblia. En ese momento también, la esperanza ya no hará falta porque todo lo que esperamos ya será una realidad. Pero en cambio, el amor seguirá presente. Por eso, cuando ponemos juntos al amor con la fe y la esperanza, el mayor de ellos es el amor.

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