{"id":18912,"date":"2016-09-15T12:55:24","date_gmt":"2016-09-15T17:55:24","guid":{"rendered":"http:\/\/labibliadice.org\/?p=18912"},"modified":"2016-09-15T12:55:24","modified_gmt":"2016-09-15T17:55:24","slug":"el-hijo-perdido-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/","title":{"rendered":"El hijo perdido"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEs un gozo saludarle amable oyente. Soy David Logacho, agradeci\u00e9ndole mucho por escuchar este programa. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy en el Evangelio seg\u00fan Lucas. Estamos estudiando el cap\u00edtulo 15. A este cap\u00edtulo se lo conoce como el cap\u00edtulo de las cosas perdidas y encontradas, porque nos habla de una oveja perdida que es encontrada, de una moneda perdida que es encontrada, y de un hijo perdido que es encontrado. Ya hemos estudiado las par\u00e1bolas de la oveja perdida y de la moneda perdida. En esta oportunidad vamos a estudiar la par\u00e1bola del hijo perdido.<\/p>\n<p class=\"titulo_pd\">Si tiene una Biblia a la mano, \u00e1brala en Lucas 15:11-32. La Biblia dice: Tambi\u00e9n dijo: Un hombre ten\u00eda dos hijos;<br \/>\nLuk 15:12\u00a0 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les reparti\u00f3 los bienes.<br \/>\nLuk 15:13\u00a0 No muchos d\u00edas despu\u00e9s, junt\u00e1ndolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y all\u00ed desperdici\u00f3 sus bienes viviendo perdidamente.<br \/>\nLuk 15:14\u00a0 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenz\u00f3 a faltarle.<br \/>\nLuk 15:15\u00a0 Y fue y se arrim\u00f3 a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envi\u00f3 a su hacienda para que apacentase cerdos.<br \/>\nLuk 15:16\u00a0 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que com\u00edan los cerdos, pero nadie le daba.<br \/>\nLuk 15:17\u00a0 Y volviendo en s\u00ed, dijo: \u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aqu\u00ed perezco de hambre!<br \/>\nLuk 15:18\u00a0 Me levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi padre, y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.<br \/>\nLuk 15:19\u00a0 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.<br \/>\nLuk 15:20\u00a0 Y levant\u00e1ndose, vino a su padre. Y cuando a\u00fan estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corri\u00f3, y se ech\u00f3 sobre su cuello, y le bes\u00f3.<br \/>\nLuk 15:21\u00a0 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.<br \/>\nLuk 15:22\u00a0 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.<br \/>\nLuk 15:23\u00a0 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;<br \/>\nLuk 15:24\u00a0 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se hab\u00eda perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.<br \/>\nLuk 15:25\u00a0 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y lleg\u00f3 cerca de la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y las danzas;<br \/>\nLuk 15:26\u00a0 y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello.<br \/>\nLuk 15:27\u00a0 El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.<br \/>\nLuk 15:28\u00a0 Entonces se enoj\u00f3, y no quer\u00eda entrar. Sali\u00f3 por tanto su padre, y le rogaba que entrase.<br \/>\nLuk 15:29\u00a0 Mas \u00e9l, respondiendo, dijo al padre: He aqu\u00ed, tantos a\u00f1os te sirvo, no habi\u00e9ndote desobedecido jam\u00e1s, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.<br \/>\nLuk 15:30\u00a0 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para \u00e9l el becerro gordo.<br \/>\nLuk 15:31\u00a0 El entonces le dijo: Hijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todas mis cosas son tuyas.<br \/>\nLuk 15:32\u00a0 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se hab\u00eda perdido, y es hallado.<br \/>\nLas tres par\u00e1bolas que se relatan en Lucas 15 fueron pronunciadas por el Se\u00f1or Jes\u00fas, en respuesta a la murmuraci\u00f3n de los fariseos y los escribas, quienes al ver al Se\u00f1or Jes\u00fas rodeado de publicanos y pecadores dec\u00edan entre ellos: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. La primera par\u00e1bola se enfoca sobre la persona del Hijo, el Se\u00f1or Jes\u00fas, quien como buen pastor, se humill\u00f3 a lo m\u00e1ximo con tal de encontrar a su oveja perdida, es decir a pecadores como yo. La segunda par\u00e1bola se enfoca sobre la persona del Esp\u00edritu Santo, quien arroja luz para que el pecador perdido pueda reconocer su deplorable estado espiritual y pueda aprovechar de la obra que el Se\u00f1or Jes\u00fas hizo a su favor al morir en la cruz del Calvario. Es natural pensar entonces que la tercera par\u00e1bola se enfoca sobre la persona del Padre, en su disposici\u00f3n amorosa de recibir a todo pecador que se acerca a \u00c9l por medio de Cristo. En la par\u00e1bola es necesario hacer algunos paralelos. El padre de familia simboliza a Dios el Padre, el hijo mayor, simboliza a los fariseos y escribas, quienes se cre\u00edan justos porque seg\u00fan ellos obedec\u00edan todo lo que Dios les hab\u00eda ordenado en la ley. La par\u00e1bola comienza mostrando la absoluta rebeld\u00eda e impiedad del hijo menor. Al pedir a su padre la parte de los bienes que le pertenece, estaba diciendo, en otras palabras: T\u00fa no me interesas, me da igual si est\u00e1s vivo o muerto. Lo \u00fanico que me interesa es la herencia a la que tengo derecho porque soy tu hijo. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda si un hijo le trata de esta manera? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su respuesta? Este hijo merece el peor de los castigos. Pero el padre obr\u00f3 con misericordia al no dar a su hijo lo que merec\u00eda, y en su lugar obr\u00f3 con gracia al dar a su hijo lo que no merec\u00eda. Hermoso cuadro de nuestro Padre celestial. \u00c9l tambi\u00e9n hizo lo mismo con cada uno de nosotros, pecadores. Cuando el hijo menor recibi\u00f3 lo que le correspond\u00eda en calidad de herencia, hizo su equipaje y se fue lo m\u00e1s lejos que pudo, para malgastar de lo que no lo gan\u00f3 trabajando, sin preocuparse de lo que dir\u00e1n las personas que le conoc\u00edan. El texto dice que de esta manera desperdici\u00f3 sus bienes viviendo perdidamente. Cuando no le quedaba ni un centavo, sobrevino una hambruna a ese lugar. Presionado por el hambre, busc\u00f3 alguna manera de ganarse al menos techo y pan para no morir de hambre. El \u00fanico trabajo que consigui\u00f3 fue apacentar cerdos en una hacienda. No olvide que este hijo insensato era jud\u00edo. Los jud\u00edos ni siquiera se acercaban a los cerdos, porque eran animales inmundos, pero en su desgracia, este joven toc\u00f3 fondo al tener que vivir entre los cerdos. Esto ilustra el vertiginoso descenso de todo pecador hacia el m\u00e1ximo de la degradaci\u00f3n. El pecado ofrece tanto, pero no cumple nada de lo que ofrece, sino s\u00f3lo desdicha y soledad. En este estado, este hijo insensato volvi\u00f3 en s\u00ed. Hasta ese momento hab\u00eda estado como loco. Recuperando la cordura se acord\u00f3 de su casa y de su padre, y decidi\u00f3 volver. Antes de partir de regreso a su casa y a su padre, prepar\u00f3 un discurso, para aplacar en algo la ira justificada que seg\u00fan \u00e9l tendr\u00eda su padre por todo lo malo que hab\u00eda hecho contra \u00e9l. El discurso dec\u00eda: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo, hazme como a uno de tus jornaleros. Con discurso en mano, se encamin\u00f3 a su casa y a su padre. El texto dice que cuando aun estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corri\u00f3 hacia su hijo, sin importarle lo sucio y andrajoso, y se ech\u00f3 sobre su cuello y le bes\u00f3. Este fue el momento para que el hijo comience a recitar su discurso, pero el padre no le dej\u00f3 terminar. El hijo no lleg\u00f3 a decir la \u00faltima parte: Hazme como a uno de tus jornaleros. El padre orden\u00f3 a sus siervos que saquen el mejor vestido para vestirle, que le pongan un anillo en su mano y calzado en sus pies, y que se haga una gran fiesta de bienvenida. \u00bfMerec\u00eda ese hijo todo esto? Absolutamente no. Hermoso cuadro de lo que hace nuestro Padre celestial con todos nosotros. A pesar de haber ca\u00eddo a lo m\u00e1s profundo en el pecado, cuando decidimos ir a \u00e9l, no nos rechaza, no nos reta, no nos pone condiciones para recibirnos. Simplemente nos recibe, nos colma de favores que de ninguna manera merecemos, y se llena de gozo por tenernos junto a \u00e9l. \u00a1Qu\u00e9 maravilloso que es nuestro Padre! El hijo perdido fue encontrado. A todo esto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo, pero no por amor a su padre, sino por obligaci\u00f3n y m\u00e1s a\u00fan para agradarse a s\u00ed mismo, porque el campo en el que trabajaba era suyo a ra\u00edz que el padre reparti\u00f3 la herencia. Al caer la tarde, el hijo mayor volvi\u00f3 a su casa y a lo lejos oy\u00f3 la m\u00fasica y las danzas, y en lugar de ir a su padre y averiguar lo que estaba pasando, se vali\u00f3 de un criado. Esto muestra que este hijo mayor no ten\u00eda ninguna confianza hacia su padre. Cuando el criado le inform\u00f3 que hab\u00eda vuelto su hermano sano y salvo y que su padre hab\u00eda organizado una fiesta para regocijarse con sus amigos, en lugar de alegrarse, se enoj\u00f3 malamente. Esto descubre el tenebroso coraz\u00f3n de este hijo. Pero a pesar de eso, el padre actu\u00f3 con misericordia hacia el hijo mayor. El texto dice que el padre rogaba a su hijo mayor que entre a la casa. Ciego en su orgullo, rebeli\u00f3n y odio a su padre, el hijo mayor sac\u00f3 toda la podredumbre que hab\u00eda en su coraz\u00f3n. Con total irrespeto increp\u00f3 a su padre diciendo: He aqu\u00ed, tantos a\u00f1os te sirvo. Esto es falso, porque este hijo mayor no estaba sirviendo a su padre, sino sirvi\u00e9ndose a s\u00ed mismo. Luego dijo: No habi\u00e9ndote desobedecido jam\u00e1s. En verdad que obedeci\u00f3 siempre a su padre, pero esta obediencia no fue de coraz\u00f3n, sino por inter\u00e9s. Por eso el hijo mayor dijo a su padre: Nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Acto seguido, el hijo mayor expres\u00f3 su profunda antipat\u00eda hacia su hermano menor. Dijo: Pero cuando vino este tu hijo. Note el odio que ten\u00eda. No dijo: mi hermano, sino \u00e9ste, tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras. Interesante el hijo mayor estaba al tanto de la manera como viv\u00eda su hermano menor, pero nunca hizo nada para ayudarlo a dejar su vida de pecado. Prosiguiendo con su odio, el hijo mayor manifest\u00f3 su desacuerdo con su padre por haber agasajado a su hermano menor. Como era misericordioso, el padre se limit\u00f3 a decir a su hijo mayor: T\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todas mis cosas son tuyas, pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido, se hab\u00eda perdido y es hallado. La par\u00e1bola no registra lo que pas\u00f3 despu\u00e9s, pero es natural imaginar que el hijo mayor sigui\u00f3 atesorando su odio hacia su hermano en su coraz\u00f3n. El hijo mayor es figura de los fariseos y escribas, quienes jam\u00e1s ayudaron a los publicanos y pecadores, a pesar de saber lo mal que estaban, sino que m\u00e1s bien guardaban odio contra ellos y se molestaron grandemente cuando Dios el Padre en la persona del Se\u00f1or Jes\u00fas, estaba recibi\u00e9ndolos. En resumen amable oyente, el Padre es misericordioso. \u00bfHa ido a \u00c9l para que le reciba como lo hizo el hijo menor de la par\u00e1bola? Si no lo ha hecho, no siga m\u00e1s en el fango del pecado. Lev\u00e1ntese, como hizo el hijo menor, y resueltamente vaya al Padre. El camino al Padre es el Hijo, el Se\u00f1or Jes\u00fas. El Padre est\u00e1 listo para recibirlo con los brazos abiertos. Reciba a Cristo hoy como su Salvador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un gozo saludarle amable oyente. Soy David Logacho, agradeci\u00e9ndole mucho por escuchar este programa. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy en el Evangelio seg\u00fan Lucas. Estamos estudiando el cap\u00edtulo 15. A este cap\u00edtulo se lo conoce como el cap\u00edtulo de las cosas perdidas y encontradas, porque nos habla de una oveja perdida que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-18912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evangelio-segun-lucas"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El hijo perdido - Estudio B\u00edblico<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El hijo perdido - Estudio B\u00edblico\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Es un gozo saludarle amable oyente. Soy David Logacho, agradeci\u00e9ndole mucho por escuchar este programa. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy en el Evangelio seg\u00fan Lucas. Estamos estudiando el cap\u00edtulo 15. A este cap\u00edtulo se lo conoce como el cap\u00edtulo de las cosas perdidas y encontradas, porque nos habla de una oveja perdida que [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Estudio B\u00edblico\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-09-15T17:55:24+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"La Biblia Dice...\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#website\",\"url\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/\",\"name\":\"Estudio B\\u00edblico\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/\",\"name\":\"El hijo perdido - Estudio B\\u00edblico\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-09-15T17:55:24+00:00\",\"dateModified\":\"2016-09-15T17:55:24+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#\/schema\/person\/91d93d7bb8282c251152f2d4ef88b73b\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El hijo perdido\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#\/schema\/person\/91d93d7bb8282c251152f2d4ef88b73b\",\"name\":\"La Biblia Dice...\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/311d671dfde0350437d3f741e8552a4f2da8f261d6da5bf6abfa4f663b14120d?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/311d671dfde0350437d3f741e8552a4f2da8f261d6da5bf6abfa4f663b14120d?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"La Biblia Dice...\"},\"url\":\"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/author\/labibliadice\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El hijo perdido - Estudio B\u00edblico","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El hijo perdido - Estudio B\u00edblico","og_description":"Es un gozo saludarle amable oyente. Soy David Logacho, agradeci\u00e9ndole mucho por escuchar este programa. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy en el Evangelio seg\u00fan Lucas. Estamos estudiando el cap\u00edtulo 15. A este cap\u00edtulo se lo conoce como el cap\u00edtulo de las cosas perdidas y encontradas, porque nos habla de una oveja perdida que [&hellip;]","og_url":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/","og_site_name":"Estudio B\u00edblico","article_published_time":"2016-09-15T17:55:24+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"La Biblia Dice...","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#website","url":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/","name":"Estudio B\u00edblico","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#webpage","url":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/","name":"El hijo perdido - Estudio B\u00edblico","isPartOf":{"@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#website"},"datePublished":"2016-09-15T17:55:24+00:00","dateModified":"2016-09-15T17:55:24+00:00","author":{"@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#\/schema\/person\/91d93d7bb8282c251152f2d4ef88b73b"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/el-hijo-perdido-3\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El hijo perdido"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#\/schema\/person\/91d93d7bb8282c251152f2d4ef88b73b","name":"La Biblia Dice...","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/311d671dfde0350437d3f741e8552a4f2da8f261d6da5bf6abfa4f663b14120d?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/311d671dfde0350437d3f741e8552a4f2da8f261d6da5bf6abfa4f663b14120d?s=96&d=mm&r=g","caption":"La Biblia Dice..."},"url":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/author\/labibliadice\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}