{"id":18747,"date":"2016-09-13T13:01:49","date_gmt":"2016-09-13T18:01:49","guid":{"rendered":"http:\/\/labibliadice.org\/?p=18747"},"modified":"2016-09-13T13:01:49","modified_gmt":"2016-09-13T18:01:49","slug":"la-ultima-parte-del-encuentro-de-una-mujer-pecadora-de-samaria-con-el-senor-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/la-ultima-parte-del-encuentro-de-una-mujer-pecadora-de-samaria-con-el-senor-jesus\/","title":{"rendered":"La \u00faltima parte del encuentro de una mujer pecadora de Samaria con el Se\u00f1or Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEs motivo de gran gozo estar nuevamente junto a usted, amiga, amigo oyente. Soy David Logacho d\u00e1ndole la bienvenida al estudio b\u00edblico de hoy en el evangelio seg\u00fan Juan. En esta ocasi\u00f3n vamos a concluir el estudio del encuentro entre el Se\u00f1or Jes\u00fas y la mujer samaritana.<\/p>\n<p class=\"titulo_pd\">Abramos nuestras Biblias en Juan cap\u00edtulo 4, vers\u00edculos 31 a 42. Esta es la \u00faltima parte del espectacular encuentro de una mujer pecadora de Sicar en Samaria, con el Se\u00f1or Jes\u00fas. Para entrar en materia, ser\u00e1 necesario hacer un r\u00e1pido recuento de lo que sucedi\u00f3 hasta el inicio de lo que vamos a estudiar el d\u00eda de hoy. Cansado del viaje entre Judea y Galilea, el Se\u00f1or Jes\u00fas se sent\u00f3 en el pozo de Jacob, localizado cerca de una ciudad que se llamaba Sicar, en la regi\u00f3n de Samaria. Los habitantes de esta regi\u00f3n eran los samaritanos, personas muy despreciadas por los jud\u00edos, debido a al menos un par de razones, la primera, porque los samaritanos no eran jud\u00edos puros sino una mezcla de jud\u00edo con gentil. La segunda, porque los samaritanos ten\u00edan su propio lugar de adoraci\u00f3n a Dios en el monte Gerizim, mientras los jud\u00edos manten\u00edan el lugar de adoraci\u00f3n a Dios, ordenado por Dios, en Jerusal\u00e9n. Rompiendo la barrera racial, cultural y religiosa, el Se\u00f1or Jes\u00fas dirigi\u00f3 la palabra a una mujer samaritana que lleg\u00f3 al pozo de Jacob a sacar agua en una hora no acostumbrada. El Se\u00f1or Jes\u00fas rompi\u00f3 el silencio pidiendo a la mujer que le d\u00e9 de beber. La mujer samaritana se sorprendi\u00f3 que un jud\u00edo le dirija la palabra, porque jud\u00edos y samaritanos no se trataban entre s\u00ed. El Se\u00f1or Jes\u00fas entonces comenz\u00f3 su di\u00e1logo con la mujer samaritana haciendo referencia a algo que capt\u00f3 totalmente la curiosidad de ella. Le dijo: Cualquiera que bebiere del agua de este pozo, volver\u00e1 a tener sed, mas el que bebiere del agua que yo le dar\u00e9, no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s; sino que el agua que yo le dar\u00e9 ser\u00e1 en \u00e9l una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer no entendi\u00f3 muy bien de lo que hablaba el Se\u00f1or Jes\u00fas y pensando que hablaba de agua literal pidi\u00f3 esa agua viva al Se\u00f1or Jes\u00fas. El agua viva era una figura de la nueva vida por el Esp\u00edritu Santo que se opera en la persona que recibe a Cristo como Salvador. Para recibir esa agua viva la mujer necesitaba en primer lugar reconocer su lamentable estado espiritual y moral. El Se\u00f1or Jes\u00fas quit\u00f3 a la mujer esa m\u00e1scara de falsa piedad y dej\u00f3 al descubierto que era una mujer fornicaria. Hab\u00eda tenido cinco maridos y no estaba casada con el hombre con quien viv\u00eda en ese momento. La mujer trat\u00f3 de desviar el tema y b\u00e1sicamente pregunt\u00f3 al Se\u00f1or cu\u00e1l es el lugar correcto de adoraci\u00f3n a Dios, el del monte Gerizim o el de Jerusal\u00e9n. El Se\u00f1or Jes\u00fas respondi\u00f3 con sabidur\u00eda mostrando que va a llegar el momento cuando no se va a adorar a Dios ni en Gerizim ni en Jerusal\u00e9n, sino en el templo que es el cuerpo de una persona que recibe a Cristo como Salvador. Est\u00e1 ser\u00e1 una adoraci\u00f3n en esp\u00edritu y en verdad. Ante esto, la mujer sac\u00f3 a colaci\u00f3n algo que ella sab\u00eda. Dijo que cuando venga el Mes\u00edas o el Cristo, \u00e9l aclarar\u00e1 todas las cosas. Este fue el momento cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas se identific\u00f3 a s\u00ed mismo: Dijo a la mujer: Yo soy, el que habla contigo. Eso fue suficiente. Cuando la mujer reconoci\u00f3 que la persona con quien hablaba era el Cristo o el Mes\u00edas, la mujer fue transformada totalmente. Estaba tan entusiasmada que dej\u00f3 su c\u00e1ntaro en el pozo y fue a la ciudad de Sicar a invitar a todos los que pudo para que ellos tambi\u00e9n conozcan al Se\u00f1or Jes\u00fas, el Mes\u00edas, el Cristo. Es aqu\u00ed donde se inscribe el pasaje b\u00edblico que vamos a estudiar. El haz de luz primero se enfoca sobre los disc\u00edpulos del Se\u00f1or Jes\u00fas. Juan 4:31-38 dice: Entre tanto, los disc\u00edpulos le rogaban, diciendo: Rab\u00ed, come.<br \/>\nJoh 4:32\u00a0 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sab\u00e9is.<br \/>\nJoh 4:33\u00a0 Entonces los disc\u00edpulos dec\u00edan unos a otros: \u00bfLe habr\u00e1 tra\u00eddo alguien de comer?<br \/>\nJoh 4:34\u00a0 Jes\u00fas les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envi\u00f3, y que acabe su obra.<br \/>\nJoh 4:35\u00a0 \u00bfNo dec\u00eds vosotros: A\u00fan faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aqu\u00ed os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya est\u00e1n blancos para la siega.<br \/>\nJoh 4:36\u00a0 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.<br \/>\nJoh 4:37\u00a0 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.<br \/>\nJoh 4:38\u00a0 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros hab\u00e9is entrado en sus labores.<br \/>\nMientras los hombres de Sicar marchaban hacia al pozo de Jacob donde estaba el Se\u00f1or Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos, los disc\u00edpulos rogaban al Se\u00f1or Jes\u00fas que coma. Recuerde que cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas lleg\u00f3 al pozo de Jacob, antes de su encuentro con la mujer samaritana, estaba cansado, sediento y hambriento. Por eso los disc\u00edpulos fueron a la ciudad a comprar comida. La respuesta del Se\u00f1or Jes\u00fas dio a entender que su misi\u00f3n de salvar a la gente es m\u00e1s importante que satisfacer su necesidad f\u00edsica, como descansar, beber y comer. Esto es lo que significa su respuesta: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sab\u00e9is. Los disc\u00edpulos se pusieron a elucubrar entre ellos, pensando que tal vez alguien le habr\u00e1 tra\u00eddo algo para comer. El Se\u00f1or Jes\u00fas por tanto tuvo que aclarar que no estaba hablando de comida f\u00edsica sino de otra cosa m\u00e1s importante. Claramente les dijo que lo m\u00e1s importante para \u00e9l, o su comida, era hacer la voluntad de su Padre, y que acabe la obra que el Padre le hab\u00eda encomendado. Este prop\u00f3sito era prioridad en su vida. Era algo urgente que demanda atenci\u00f3n urgente. Para ilustrarlo, ech\u00f3 mano de una ilustraci\u00f3n conocida por sus disc\u00edpulos. Como viv\u00edan en una sociedad agr\u00edcola ganadera, sab\u00edan con relativa precisi\u00f3n cuando es el tiempo ideal para sembrar y para segar. Por eso alguien pod\u00eda decir: Todav\u00eda faltan cuatro meses para la siega. Pero a veces la siega no se ajustaba a los tiempos establecidos, sino que se adelantaba o se atrasaba. \u00bfQu\u00e9 se deb\u00eda hacer si la siega se adelantaba? Pues segar sin esperar m\u00e1s. Era urgente hacerlo porque si no, se echaba a perder la cosecha. Esto justamente es lo que estaba pasando pero en el plano espiritual. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo por tanto: Alzar vuestros ojos y mirad los campos, porque ya est\u00e1n blancos para la siega. Los campos es figura del mundo incr\u00e9dulo. Este mundo est\u00e1 listo para ser segado. Las almas est\u00e1n sedientas del mensaje del evangelio. Los disc\u00edpulos como que estaban indolentes a esta realidad. El Se\u00f1or Jes\u00fas est\u00e1 sacudi\u00e9ndolos un poco para que se despierten a la necesidad urgente de cosechar almas para Cristo. Nada es m\u00e1s importante que esto. Es una obra urgente. Si en aquel tiempo, el mundo estaba listo para ser segado y producir una gran cosecha de almas para Cristo, cuanto m\u00e1s en este tiempo. Si se lo hace habr\u00e1 fruto de almas para Cristo y gozo indescriptible. El Se\u00f1or Jes\u00fas por tanto dijo: El que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Unos son los que siembran, otros son los que siegan, pero el fruto es motivo de gozo para todos, tanto para el que siembra como para el que siega. Los disc\u00edpulos fueron enviados por el Se\u00f1or Jes\u00fas a segar lo que ellos no sembraron ni labraron. Fueron otros los que labraron, los disc\u00edpulos tuvieron el gran privilegio de haber tenido parte en esas labores. A todo esto, llegaron al pozo de Jacob los hombres de Sicar, acompa\u00f1ados de la mujer que les fue a llamar. Ahora el haz de luz se enfoca sobre ellos. Note lo que dice Juan 4: 39-42\u00a0 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en \u00e9l por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.<br \/>\nJoh 4:40\u00a0 Entonces vinieron los samaritanos a \u00e9l y le rogaron que se quedase con ellos; y se qued\u00f3 all\u00ed dos d\u00edas.<br \/>\nJoh 4:41\u00a0 Y creyeron muchos m\u00e1s por la palabra de \u00e9l,<br \/>\nJoh 4:42\u00a0 y dec\u00edan a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos o\u00eddo, y sabemos que verdaderamente \u00e9ste es el Salvador del mundo, el Cristo.<br \/>\nObserve el efecto grandioso del testimonio de una mujer que fue tocada por la gracia de Dios. Fueron muchos los que creyeron en el Se\u00f1or Jes\u00fas, por el testimonio de la mujer samaritana. Ella no sab\u00eda mucho de teolog\u00eda, tal vez no sab\u00eda nada de hermen\u00e9utica, peor a\u00fan de homil\u00e9tica. Lo \u00fanico que sab\u00eda era que el Se\u00f1or Jes\u00fas le dijo todo lo que ella hab\u00eda hecho en su vida. Armada con esto gui\u00f3 a muchos a creer en el Se\u00f1or Jes\u00fas. Los samaritanos estaban tan entusiasmados con el Se\u00f1or Jes\u00fas, que le pidieron que no se vaya r\u00e1pidamente. El Se\u00f1or Jes\u00fas fue fiel a su propia ense\u00f1anza en cuanto a que los campos estaban blancos para la siega, y se qued\u00f3 all\u00ed dos d\u00edas m\u00e1s. Durante esos dos d\u00edas creyeron muchos m\u00e1s por la palabra del Se\u00f1or Jes\u00fas. Los que creyeron dec\u00edan a la mujer samaritana: Ya no creemos solamente por lo que t\u00fa nos dijiste, sino por lo que nosotros mismos hemos o\u00eddo de boca del Se\u00f1or Jes\u00fas, y estamos totalmente seguros que verdaderamente \u00e9l es el Salvador del mundo, el Cristo, el Mes\u00edas. Fant\u00e1stico final. Una mujer hundida en el pecado, pero transformada por la gracia de Dios, fue el instrumento para que muchos lleguen a conocer a Cristo como Salvador. Dios quiere usar tambi\u00e9n su vida, amable oyente, para que muchos obtengan perd\u00f3n de pecado y vida eterna por medio de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es motivo de gran gozo estar nuevamente junto a usted, amiga, amigo oyente. Soy David Logacho d\u00e1ndole la bienvenida al estudio b\u00edblico de hoy en el evangelio seg\u00fan Juan. En esta ocasi\u00f3n vamos a concluir el estudio del encuentro entre el Se\u00f1or Jes\u00fas y la mujer samaritana. 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