{"id":1667,"date":"2016-03-30T10:53:10","date_gmt":"2016-03-30T15:53:10","guid":{"rendered":"http:\/\/labibliadice.org\/?p=1667"},"modified":"2016-03-30T10:53:10","modified_gmt":"2016-03-30T15:53:10","slug":"la-critica-destructiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/la-critica-destructiva\/","title":{"rendered":"La cr\u00edtica destructiva"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tDoy gracias al Se\u00f1or por la oportunidad de compartir este tiempo con usted, amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy. Este estudio b\u00edblico es parte de la serie titulada Gigantes al Acecho. Al hablar de gigantes nos estamos refiriendo a enemigos como el des\u00e1nimo, la cr\u00edtica, el chisme, la culpa, el miedo, la soledad, los celos. En nuestro \u00faltimo estudio b\u00edblico vimos cuan poderoso es ese gigante llamado des\u00e1nimo. Es tan poderoso que ha sacudido pa\u00edses, familias, iglesias, ministerios cristianos y vidas de personas. Todav\u00eda retumba en nuestros o\u00eddos el triste final de toda una generaci\u00f3n de hijos de Israel en el desierto, quienes, en cierta ocasi\u00f3n, presa del des\u00e1nimo, se rebelaron contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n y llegaron a dudar de la persona y prop\u00f3sitos de Dios. En esta ocasi\u00f3n hablaremos de otro poderoso gigante al acecho. Este gigante se llama la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica puede ser buena o mala. Una cr\u00edtica buena, tambi\u00e9n llamada cr\u00edtica constructiva es aquella que tiene como prop\u00f3sito hacer una evaluaci\u00f3n objetiva y razonada de cierto asunto buscando siempre una mejor\u00eda de aquello que ha sido materia de la cr\u00edtica. La cr\u00edtica constructiva busca construir mas no destruir. Esta cr\u00edtica constructiva es muy necesaria. Cada uno de nosotros deber\u00eda tener un esp\u00edritu cr\u00edtico en el buen sentido de la cr\u00edtica. Es decir, debemos ser capaces de dar una opini\u00f3n cuidadosa, inteligente y razonada de lo que percibimos con nuestros sentidos. No deber\u00edamos aceptar cualquier cosa sin mayor explicaci\u00f3n. No hay nada de malo con realizar una cr\u00edtica constructiva. Pero existe otro tipo de cr\u00edtica, que en esencia es mala. Es la cr\u00edtica destructiva. Aquel que hace una cr\u00edtica destructiva es el que emite su opini\u00f3n despiadada, irreflexiva y a menudo prejuiciada en cuanto a cierto asunto o cierta persona. El que hace cr\u00edtica destructiva lo ve todo negativamente, busca trivialidades y arma con ellas un esc\u00e1ndalo may\u00fasculo. Colecciona todos los errores insignificantes, y bas\u00e1ndose en ello se apresta a condenar irreflexivamente. Una persona as\u00ed se convierte en una persona desconfiada y llega a creer que toda conducta humana est\u00e1 motivada por un inter\u00e9s ego\u00edsta de buscar el beneficio propio. Este tipo de persona desconf\u00eda de las motivaciones de las dem\u00e1s personas y mira a casi todo con una incredulidad que raya en el desprecio; y muy especialmente hacia aquello que le hacer sentirse o aparecer inferior. Este gigante, llamado cr\u00edtica destructiva impulsa el descontento, destruye todo lo que halla en su camino y deja atr\u00e1s un reguero de personas destrozadas. Ahora bien, este poderoso gigante tiene dos caras. Parece que fuera uno solo, pero en realidad son dos, a manera de hermanos gemelos. Uno es el gigante de la cr\u00edtica destructiva que recibimos de otros y su hermano gemelo es la cr\u00edtica destructiva que nosotros lanzamos contra otros. En nuestro estudio b\u00edblico de hoy nos limitaremos a esa cr\u00edtica destructiva que recibimos de otros. Cuando alguien habla mal de nosotros, esto puede destruirnos r\u00e1pidamente a menos que sepamos como controlar a este gigante. Este gigante siempre anda persigui\u00e9ndonos. Si todav\u00eda nunca se ha encontrado con \u00e9l, no dude que en alg\u00fan momento tropezar\u00e1 con \u00e9l. Todos los que nos hemos encontrado con este gigante nos hemos sentido lastimados, confundidos, preocupados, indignados, airados. La cr\u00edtica destructiva nos sacude sin misericordia y nos deja lami\u00e9ndonos las heridas, muri\u00e9ndonos de miedo. Hablando sobre esto, un poema dice lo siguiente: El hombre, con el aliento que le dio el cielo, habla palabras que ensucian la blancura de la vida. Es igual que un asesino, porque igual se mata con la lengua que con un cuchillo. Cuando alguien hable mal de usted, se sentir\u00e1 como si le traspasaran el alma con un cuchillo. Este gigante se meter\u00e1 en su vida y enredar\u00e1 todas las cosas. Atacar\u00e1 desde muchos frentes. Ser\u00e1n tiempos de prueba para su alma. No ser\u00e1 capaz de entenderlo, se sentir\u00e1 confundido, frustrado, perplejo y abrumado. Si dejamos que este gigante nos domine, viviremos amargados el resto de nuestros d\u00edas. La clave est\u00e1 entonces en conquistar a esta poderoso gigante. \u00bfC\u00f3mo hacerlo? Primero, reconociendo que no es del todo extra\u00f1o que recibamos cr\u00edtica destructiva, especialmente si estamos esforz\u00e1ndonos por vivir vidas santas delante de Dios o si Dios nos ha puesto en alguna posici\u00f3n de liderazgo. Mois\u00e9s fue objeto de la cr\u00edtica destructiva una cantidad de veces. Josu\u00e9 y Caleb fueron objeto de la cr\u00edtica cuando dieron un buen reporte acerca de lo que vieron en la tierra prometida. David fue objeto de la cr\u00edtica destructiva tantas veces que perdi\u00f3 la cuenta. En su angustia por la cr\u00edtica destructiva, exclam\u00f3 las palabras que se hallan en textos como Salmo 64:1-6. La Biblia dice: Escucha, oh Dios, la voz de mi queja;<\/p>\n<p>Guarda mi vida del temor del enemigo.<\/p>\n<p>Psa 64:2 Esc\u00f3ndeme del consejo secreto de los malignos,<\/p>\n<p>De la conspiraci\u00f3n de los que hacen iniquidad,<\/p>\n<p>Psa 64:3 Que afilan como espada su lengua;<\/p>\n<p>Lanzan cual saeta suya, palabra amarga,<\/p>\n<p>Psa 64:4 Para asaetear a escondidas al \u00edntegro;<\/p>\n<p>De repente lo asaetean, y no temen.<\/p>\n<p>Psa 64:5 Obstinados en su inicuo designio,<\/p>\n<p>Tratan de esconder los lazos,<\/p>\n<p>Y dicen: \u00bfQui\u00e9n los ha de ver?<\/p>\n<p>Psa 64:6 Inquieren iniquidades, hacen una investigaci\u00f3n exacta;<\/p>\n<p>Y el \u00edntimo pensamiento de cada uno de ellos, as\u00ed como su coraz\u00f3n, es profundo.<\/p>\n<p>Todos los hombres y mujeres que han hecho algo de bueno por el Se\u00f1or, han sido v\u00edctimas de la cr\u00edtica destructiva. Pero nadie ha sufrido tanta cr\u00edtica destructiva como el Se\u00f1or Jes\u00fas. \u00c9l fue criticado por comer con pecadores, fue criticado por echar fuera demonios, fue criticado por haber sanado a un hombre en un d\u00eda de reposo, fue criticado por ense\u00f1ar con autoridad, fue criticado por perdonar pecados. As\u00ed que, no piense que usted es la \u00fanica v\u00edctima de la cr\u00edtica destructiva. Es natural que los hijos de Dios seamos objeto de la furia del enemigo. Segundo, agradezca al Se\u00f1or por la cr\u00edtica destructiva en su contra. Esto suena extra\u00f1o, pero cuando considera a la cr\u00edtica destructiva como una oportunidad para crecer espiritualmente, estar\u00e1 dispuesto a agradecer al Se\u00f1or por ello. Quiz\u00e1 cuando m\u00e1s r\u00e1pidamente creci\u00f3 David en su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, fue cuando se encontr\u00f3 en la hoguera encendida por sus cr\u00edticos. Tercero, no se esfuerce por dar su merecido a quien ha lanzado la critica destructiva en contra suya. Si est\u00e1 a su alcance el desmentir la cr\u00edtica destructiva, h\u00e1galo, pero no tome la justicia en su propia mano para vengarse de quien ha hecho cr\u00edtica destructiva en su contra. Ni siquiera piense por un momento en contrarrestar la cr\u00edtica destructiva en su contra por medio de criticar destructivamente a la persona que le ha criticado. Es mejor poner todo en la mano del Se\u00f1or y confiar en que \u00c9l castigar\u00e1 a os que le han criticado injustamente. Romanos 12:19 dice: No os vengu\u00e9is vosotros mismos, amados m\u00edos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito est\u00e1: M\u00eda es la venganza, yo pagar\u00e9, dice el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Cuarto, no permita que la cr\u00edtica destructiva altere su estilo de vida, si est\u00e1 haciendo bien las cosas, por supuesto. El que critica para destruir busca justamente eso, destruir. Si se desanima y se abandona a usted mismo y piensa que lo mejor es no hacer nada para no se objeto de una cr\u00edtica destructiva, habr\u00e1 sido derrotado por ese gigante de la cr\u00edtica destructiva. A pesar de lo que digan sus cr\u00edticos, si sabe que est\u00e1 limpio delante del Se\u00f1or de cualquier cosa que haya sido acusado injustamente, siga adelante con fe y determinaci\u00f3n. Recuerde que los que hemos sido v\u00edctimas de la cr\u00edtica destructiva hemos sido personas que estamos caminando hacia la madurez en nuestra vida cristiana. Esto me trae a la mente un pasaje de El Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Un d\u00eda, Sancho Panza, su fiel escudero, se quej\u00f3 de que los perros les ladraban. El Quijote le respondi\u00f3: No te preocupes Sancho Panza, si los perros ladran, eso significa que estamos caminando. As\u00ed es mi querido amable oyente. Si est\u00e1 siendo v\u00edctima de la cr\u00edtica destructiva, eso significa que est\u00e1 caminando hacia la madurez. Deje que los perros que critican para destruir sigan ladrando. Quinto, dependa del Se\u00f1or para que \u00c9l proteja su integridad. Deje que el Se\u00f1or luche por usted. Salmo 3:3 dice: Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, eres escudo alrededor de m\u00ed;<\/p>\n<p>Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.<\/p>\n<p>Si en su propia fuerza se embarca en desvanecer las cr\u00edticas destructivas en su contra, terminar\u00e1 frustrado y mal herido. Mejor es confiar en el Se\u00f1or. \u00c9l sabe hacerlo bien. Espero amable oyente que estas ideas sean de ayuda para conquistar al gigante de la cr\u00edtica destructiva en nuestra vida.<\/p>\n<p>&nbsp;\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doy gracias al Se\u00f1or por la oportunidad de compartir este tiempo con usted, amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy. 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