{"id":16591,"date":"2016-06-23T11:22:23","date_gmt":"2016-06-23T16:22:23","guid":{"rendered":"http:\/\/labibliadice.org\/?p=16591"},"modified":"2016-06-23T11:22:23","modified_gmt":"2016-06-23T16:22:23","slug":"la-envidia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labibliadice.org\/estudiobiblico\/la-envidia\/","title":{"rendered":"La envidia"},"content":{"rendered":"<p class=\"titulo_pd\">Es un placer saber que Usted nos est\u00e1 acompa\u00f1ando. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy. Continuando con la serie titulada: La Vida Aut\u00e9nticamente Cristiana, en esta ocasi\u00f3n, David Logacho nos hablar\u00e1 acerca de la envidia.<\/p>\n<p class=\"subtitulo_pd\">La envidia es un hu\u00e9sped indeseable que intenta pasar desapercibido en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el diccionario, la envidia es simplemente el pesar que se siente por el bien ajeno.<\/p>\n<p>La envidia es tan destructora que la Biblia la compara con el carcoma de los huesos. Proverbios 14:30 dice: \u201c<i>El coraz\u00f3n apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos\u201d<\/i><\/p>\n<p>La palabra hebrea que se ha traducido como carcoma, tiene su ra\u00edz en una palabra que significa algo que est\u00e1 podrido. Carcoma de los huesos denota por tanto un trastorno grave de la salud por el cual los huesos est\u00e1n en proceso de putrefacci\u00f3n. As\u00ed es como ve Dios a la envidia.<\/p>\n<p>Proverbios 17:4 dice en cuanto a lo da\u00f1ino de la envidia: \u201c<i>Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 sostenerse delante de la envidia?<\/i><\/p>\n<p>Cuenta una f\u00e1bula que en un d\u00eda caminaban juntos un envidioso y un codicioso. En eso, divisan una vieja vasija toda cubierta de polvo, tirada a un costado del camino. El envidioso la toma, saca su pa\u00f1uelo para limpiar el polvo y al frotarla con el pa\u00f1uelo, \u00a1oh sorpresa! De la vieja vasija sale un geniecillo y dice: Gracias por haberme liberado de mi prisi\u00f3n. En gratitud por tan noble gesto, les quiero hacer un regalo a los dos. El regalo consistir\u00e1 en cualquier cosa que Ustedes quieran, pero con una condici\u00f3n. Uno de los dos podr\u00e1 elegir el regalo, mientras que el otro recibir\u00e1 una doble porci\u00f3n. El envidioso sab\u00eda exactamente lo que m\u00e1s le gustar\u00eda tener, pero sab\u00eda tambi\u00e9n que no podr\u00eda soportar la envidia de ver que el codicioso tenga el doble que \u00e9l. Por eso esperaba que el codicioso elija el regalo. El codicioso por su parte, tambi\u00e9n ten\u00eda su preferencia en cuanto a lo que le gustar\u00eda recibir, pero su codicia le obligaba a tener el doble de lo del envidioso. Por tanto, \u00e9l tambi\u00e9n estaba esperando que el envidioso elija el regalo. As\u00ed se miraban el uno al otro en silencio por un buen rato. Por fin el envidioso se abalanz\u00f3 al cuello del codicioso y apret\u00e1ndolo con todas sus fuerzas le dijo: Elige el regalo o te mato. Apenas recuperado el aliento, todo asustado, el codicioso dijo: Est\u00e1 bien, est\u00e1 bien&#8230; yo elegir\u00e9 el regalo. Quiero quedarme ciego de un ojo. Al instante perdi\u00f3 la vista en un ojo, mientras que el envidioso perdi\u00f3 la vista en ambos ojos. La moraleja de esta f\u00e1bula es que la envidia nunca paga bien a los que la toleran en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La Biblia muestra que los hijos de Jacob abrigaban envidia contra su hermano Jos\u00e9. G\u00e9nesis 37:11 dice: \u201c<i>Y sus hermanos le ten\u00edan envidia, mas su padre meditaba en esto.\u201d<\/i><\/p>\n<p>Eventualmente, esta envidia degener\u00f3 en un intento de asesinato que s\u00f3lo la providencial mano de Dios logr\u00f3 evitar. De todos modos, Jos\u00e9 termin\u00f3 siendo vendido en calidad de esclavo por sus propios hermanos.<\/p>\n<p>A cosas as\u00ed puede conducir la envidia. Si yo le hiciera esta pregunta: \u00bfEs Usted envidioso? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su respuesta? Estoy seguro que algunos admitir\u00edan para sus adentros que son envidiosos, aunque quiz\u00e1 no se atrevan a admitirlo externamente.<\/p>\n<p>Pero a lo mejor otros, honestamente no sabr\u00edan si son o no envidiosos. Si este es su caso, entonces a lo mejor le ayude el saber cu\u00e1les son los s\u00edntomas de una persona envidiosa.<\/p>\n<p>\u00bfSe siente inc\u00f3modo cuando alguien que conoce logra \u00e9xito en el campo donde Usted tambi\u00e9n est\u00e1 tratando de conseguirlo?<\/p>\n<p>Digamos que Usted es un futbolista y su mejor amigo, tambi\u00e9n futbolista es el que m\u00e1s goles ha marcado en el campeonato de f\u00fatbol, mientras que Usted no ha marcado ninguno. \u00bfC\u00f3mo se siente? \u00bfHay en Usted esa sensaci\u00f3n de: por qu\u00e9 \u00e9l y por qu\u00e9 no yo? Pues eso es envidia.<\/p>\n<p>Otro s\u00edntoma de la envidia es la tendencia a criticar a las personas que est\u00e1n tratando de alcanzar lo mismo que nosotros. \u00bfEs Usted ese tipo de persona que piensa que debe lanzar barro a los dem\u00e1s para que Usted luzca m\u00e1s limpio que ellos? Esto justamente es lo que hacen los que critican a otros.<\/p>\n<p>Deteriorando la imagen de otros por medio de la cr\u00edtica, piensan que van a mejorar su propia imagen. Lo que motiva esta conducta es la envidia. No nos sentimos c\u00f3modos con el hecho que a otros les vaya mejor que a nosotros y hacemos todo esfuerzo para reducirlo a la m\u00e1s m\u00ednima expresi\u00f3n. Eso es envidia.<\/p>\n<p>Otro s\u00edntoma de la envidia es la tendencia a maximizar nuestros logros y minimizar los logros de los dem\u00e1s. \u00bfEs Usted ese tipo de persona que cuando se trata de hablar de lo que Usted hace lo describe como lo m\u00e1s maravilloso que puede haber, pero cuando se trata de hablar de lo que otro hace lo describe como algo insignificante? Si es as\u00ed, Usted ha permitido que la envidia se aloje en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Espero que al responder honestamente las preguntas realizadas, Usted haya podido identificar si hay o no envidia en su vida. Asumiendo que la envidia ya ha anidado en su coraz\u00f3n, \u00bfle gustar\u00eda saber como erradicarla? Pues es necesario dar varios pasos en oraci\u00f3n y en el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El primer paso, es reconocer que la envidia es pecado. La envidia es un fruto de la carne. G\u00e1latas 5:19-21 dice: \u201c<i>Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicaci\u00f3n, inmundicia, lascivia, idolatr\u00eda, hechicer\u00edas, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herej\u00edas, envidias, homicidios, borracheras, org\u00edas, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredar\u00e1n el reino de Dios.\u201d<\/i><\/p>\n<p>All\u00ed lo tiene amable oyente, la envidia es uno de los miembros de ese conjunto nada digno llamado: Obras de la carne. La envidia por tanto es pecado. Si desea erradicar de su coraz\u00f3n a la envidia es necesario que comience a ver a la envidia como Dios la ve, como pecado.<\/p>\n<p>El paso n\u00famero dos es confesar a Dios el pecado de la envidia. Cada vez que aflore este malestar por el bien de otro, recon\u00f3zcalo como pecado y recurra a la presencia de Dios para confesarlo. 1\u00aa Juan 1:9 dice: \u201c<i>Si confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad\u201d<\/i><\/p>\n<p>No importa las veces que sean necesarias, cada vez que se manifieste la envidia, confi\u00e9sela a Dios como pecado. Dios le perdonar\u00e1 y limpiar\u00e1 su coraz\u00f3n y Usted habr\u00e1 dado un paso importante para librarse de la envidia.<\/p>\n<p>El tercer paso requiere que Usted se haga un compromiso delante de Dios por buscar siempre el bienestar de los dem\u00e1s. Filipenses 2:4 dice: \u201c<i>no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual tambi\u00e9n por lo de los otros\u201d<\/i><\/p>\n<p>Para derrotar a la envida en su coraz\u00f3n es necesario que se grabe en la cabeza que una de sus metas es buscar el bien de los dem\u00e1s. Si este pensamiento es parte de su modo natural de pensar, entonces no habr\u00e1 lugar para la envidia en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Supongamos que uno de sus amigos acaba de comprarse un auto \u00faltimo modelo. Eso es muy bueno para \u00e9l. Pero como una de sus metas era buscar el bien de los dem\u00e1s, el hecho que su amigo haya recibido este gran bien, no le incomodar\u00e1 en absoluto, sino m\u00e1s bien le har\u00e1 sentir dichoso. La envidia no habr\u00e1 tenido oportunidad para entrar a su coraz\u00f3n, porque de antemano Usted le hab\u00eda cerrado la puerta.<\/p>\n<p>El cuarto paso es expresar de maneras pr\u00e1cticas el gozo por el bien de otro. La Biblia dice en Romanos 12:15 \u201c<i>Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran\u201d<\/i><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil? Gozar con los que se gozan o llorar con los que lloran. Bueno, al menos para m\u00ed, m\u00e1s f\u00e1cil me es llorar con los que lloran. Es sencillo arrimar el hombro y llorar junto a alguien que por ejemplo ha visto partir a la eternidad a un ser querido. Es f\u00e1cil llorar con los que lloran. Las l\u00e1grimas brotan sin mayor esfuerzo. Pero lo que se me hace dif\u00edcil es gozarme con los que se gozan.<\/p>\n<p>\u00bfSabe por qu\u00e9? Exactamente, por la envidia. La envidia es como la ciza\u00f1a que se mete para echar a perder el gozo que deber\u00eda experimentar cuando otros logran alg\u00fan bien. Para derrotar esta tendencia de la carne a no gozarnos con los que se gozan, es necesario aprender a expresar de maneras pr\u00e1cticas el gozo por el bien de otros. Si alg\u00fan hermano de la iglesia se ha comprado una hermosa casa, vaya y vis\u00edtelo y d\u00edgale: Estoy muy contento por la casa tan linda que Dios te ha dado. H\u00e1galo con sinceridad. Ver\u00e1 como esta pr\u00e1ctica, poco a poco le ayudar\u00e1 a deshacerse de la envidia.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el quinto paso, dependa del poder de lo alto para evitar la envidia en su vida. La lucha es fuerte. La carne se solaza con la envidia, pero no olvide que los creyentes tenemos a nuestra disposici\u00f3n al Esp\u00edritu Santo, quien nos puede dar todo el poder que queramos para vencer a la envidia. No dependa de su propia fuerza para enfrentarse con la envidia, saldr\u00e1 siempre derrotado, pero si echa mano del poder del Esp\u00edritu Santo lograr\u00e1 siempre la victoria sobre la envidia.<\/p>\n<p>D\u00edgale a Dios en oraci\u00f3n que su deseo es vivir sin envidia en su coraz\u00f3n y d\u00e9 los pasos sugeridos para derrotar a la envidia y muy pronto estar\u00e1 experimentando la dulce calma de no incomodarse por el bien del otro.<\/p>\n<p>Otra de las caracter\u00edsticas de la vida aut\u00e9nticamente cristiana es la ausencia de la envidia. Un creyente no debe ser envidioso. Que con la ayuda de Dios, Usted sea un hombre o una mujer sin envidia en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtitulo_pd\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un placer saber que Usted nos est\u00e1 acompa\u00f1ando. Bienvenida, bienvenido al estudio b\u00edblico de hoy. 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