Es motivo de gran gozo compartir este tiempo con Usted, mi amiga, mi amigo. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. A partir de la fecha, vamos a estudiar uno de los libros más interesantes del Nuevo Testamento, pero a la vez, uno de los libros menos leídos por una inmensa mayoría de creyentes. Se trata del libro de Apocalipsis. Las razones para este fenómeno pueden ser múltiples, pero ninguna de ellas es válida. De modo que le invito, mi amiga mi amigo, a deleitarse con el contenido de este precioso libro.

Qué gozo es abrir la palabra de Dios y dejar que su mensaje inunde nuestra vida. Hoy es un día muy especial porque estamos iniciando el estudio del libro de Apocalipsis. Estoy más que seguro en cuanto a que si Usted es fiel en seguir el hilo dorado que se va desenrollando a lo largo de este gran libro, su vida será grandemente bendecida. Como ha sido nuestra costumbre antes de emprender el estudio de un libro de la Biblia, es necesario dar atención a algunos detalles importantes que nos ayudarán a entender mejor el contenido del libro. En primer lugar, permítame comentar brevemente en cuanto al nombre del libro. En la versión Hispana Reina Valera revisión 1960 aparece el nombre Apocalipsis. Apocalipsis significa revelación, es la acción de quitar el velo para que se pueda contemplar algo que había estado oculto. Este nombre se deriva del título que aparece en la versión griega de este libro. El título completo del libro en la versión griega es “Apocalipsis de Juan” Este título se presta a algo de confusión, porque leído ligeramente daría a entender que el libro revela cosas ocultas acerca de Juan. Felizmente el mismo libro en su primer versículo se encarga de clarificar este asunto cuando dice que el libro presenta el Apocalipsis o la revelación de Jesucristo, mas no de Juan. El libro de Apocalipsis presenta a Jesucristo de una manera jamás antes conocida por el hombre. Dicho esto, consideremos el asunto del autor del libro. Como Usted sabe, el libro de Apocalipsis es un libro revelado e inspirado por Dios. Esto significa que Dios, a través de su espíritu, puso en la mente del autor humano lo que debía comunicar a otros. Posteriormente, Dios mismo se encargó de que esta información en la mente del autor humano, sea puesta en forma escrita de una manera precisa para beneficio de los lectores. Esto se conoce como la inspiración verbal y plenaria de la Escritura. Respetando la identidad propia del autor humano, Dios se encargó de que cada palabra que el autor humano escribió, sea exactamente lo que Dios quería que sea. Pero ¿quién fue el autor humano? Bueno el mismo libro se encarga de contestar esta pregunta. Apocalipsis 1:4 dice: “Juan, a las siete iglesias que están en Asia, Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono” Sabemos que el autor humano es un hombre llamado Juan. Lo mismo se puede apreciar en Apocalipsis 1:9 y en Apocalipsis 22:8 Pero deben haber habido muchos hombres temerosos de Dios llamados Juan. ¿De qué Juan estamos entonces hablando? Bueno, el hecho de que no se den detalles en cuanto a la identidad de este Juan, nos hace pensar y de hecho es así, que este Juan debió haber sido ampliamente conocido por los que leían el libro, al punto que no hacía falta de más datos para saber quien era. Solamente Juan el apóstol cumple esta condición. Por esto, tradicionalmente se ha identificado al autor humano del libro de Apocalipsis como Juan el apóstol. En cuanto a la fecha de escritura, se hace claro en el libro que debió haber sido escrito en un período en que los cristianos estaban sufriendo severa persecución en manos de los romanos. Hay quienes sostienen que el libro pudo haber sido escrito durante la persecución que Nerón desencadenó en contra de los cristianos, después del incendio de Roma en el año 64 DC, sin embargo, la fecha más probable de escritura se sitúa en la época de la terrible persecución bajo el mando de Domiciano quien fue emperador desde el año 81 hasta el año 96 DC. Por esto se da por sentado que el libro de Apocalipsis debe haber sido escrito entre los años 94 a 96 DC. Escribiendo en el siglo segundo, Ireneo declara que el libro de Apocalipsis se escribió al final del reinado de Domiciano. Esto se confirma en los escritos de Clemente de Alejandría, Orígenes, Eusebio y Jerónimo. En cuanto a la interpretación del libro, existen cuatro principales puntos de vista. Los idealistas quienes ven a las imágenes de una manera no literal. Las ven como símbolos de verdades espirituales eternas. Desde su perspectiva, el libro es una profunda ilustración de la victoria del bien sobre el mal. Los preteristas, limitan el significado del libro a los lectores del primer siglo, cuando se escribió el libro. Dicen que las imágenes representan cosas del primer siglo como el césar, Roma y la persecución. Creen que todos los eventos presentados por el apóstol son hechos que tuvieron ya lugar en el primer siglo. Los historicistas, quienes ven al libro de Apocalipsis como un panorama  de la historia de la iglesia desde los días de Juan hasta el final de los tiempos. Para las personas que piensan así, por ejemplo, las iglesias en los capítulos 2 y 3 describen siete períodos de la historia de la iglesia. Los futuristas quienes ven al libro de Apocalipsis, especialmente los capítulos 4 a 22 como una ventana al final de los tiempos. Dicen que las varias imágenes representan a personas y eventos que tendrán su importancia al final del drama de la historia de este mundo. Este es un breve resumen de los principales puntos de vista para la interpretación del libro de Apocalipsis. La gran pregunta es ¿Qué punto de vista vamos a adoptar para nuestro estudio del libro de Apocalipsis? Bueno, de una comparación entre el libro de Apocalipsis con el libro de Daniel y el resto de la Escritura, la forma de interpretación más adecuada es la futurista. Sin embargo, es necesario enfatizar el hecho que este libro tuvo su relevancia entre la gente de los días de Juan. Debe haberles dado el ímpetu necesario para soportar la persecución, debe haberles dado una enorme confianza para mirar el futuro con optimismo. Esos creyentes deben haberse sentido muy animados al saber que al final de los tiempos, el Señor y los que lo siguen resultarán vencedores. Finalmente, en cuanto al contenido del libro, ya se dejó en claro que lo que aquí tenemos es la revelación de Jesucristo. Cristo es la figura central del libro de Apocalipsis. Es a él a quien apunta la simbología del libro. Fallar en mirar a Cristo en el libro de Apocalipsis es como fallar en mirar el sol en el cielo justo a medio día. Algo imposible. La presencia de Cristo está a lo largo y ancho del libro. No se puede dejar de verlo. Cuando Usted lee el libro de Apocalipsis por primera o segunda vez, puede llegar a pensar que su mensaje es un tanto intimidatorio, e inclusive Usted se siente un tanto asustado con todo lo que allí encuentra, pero mientras más conozca este libro más reconocerá que está ante el libro que más incentiva la adoración a Cristo en la Biblia. De comienzo a fin, el libro de Apocalipsis irradia y refleja el glorioso esplendor de Jesús, nuestro maravilloso Salvador. En los capítulos 1 a 3 verá a Jesús como el Señor en medio de las iglesias. En los capítulos 4 y 5 verá a Jesús como el Cordero en medio del trono. En los capítulos 6 a 10 verá a Jesús como el león en medio de las naciones. En los capítulos 19 y 20 verá a Jesús como el novio en medio de la ceremonia nupcial y en los capítulos 21 y 22 verá a Jesús como la luz en medio de la gloria eterna. Acompáñenos en el estudio de este maravilloso libro para que su corazón lata más aprisa admirando la gloria inefable de nuestro gran Salvador.

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