Cordiales saludos amable oyente y la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Hace algunos años atrás, el Primer Ministro Belga P. H. Spock hizo la siguiente declaración a los medios de comunicación: La verdad es que el método de diálogo en comités internacionales ha fracasado. Lo que necesitamos es una persona. Alguien del más alto rango y de gran energía. Que venga y que venga pronto. No importa si es un civil o un militar, no importa su nacionalidad. Alguien que elimine esto de los diálogos en comités, que despierte a toda la gente y que mueva a todos los gobiernos del mundo a la acción. Que venga pronto. Necesitamos un hombre así. Él será quien se encargue de la defensa y seguridad de Occidente. Una vez más, insisto: el mundo está listo para recibir un hombre así. Interesante declaración amigo oyente. Sobre un hombre así estudiaremos en el estudio bíblico de hoy en el libro de Apocalipsis.

El pasaje bíblico para hoy, se encuentra en Apocalipsis 6:1-2. Como antecedente debo indicar que Juan se encuentra como espectador de los poderosos eventos que acontecerán en la tierra una vez que la iglesia sea arrebatada de la tierra y sobre la tierra se derramen los juicios anunciados con anticipación por Dios en su palabra. La primera serie de juicios son lo que se conoce como los juicios de los sellos. Son siete, conforme al número de los sellos del libro que el Cordero tomó de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Recuerde amable oyente, que este libro es, por decirlo así, el título de propiedad de la creación. Como perfecto redentor de la humanidad y de la creación, Jesucristo tiene todo el derecho para desatar los sellos y poner en ejecución lo que en ese libro está escrito. Veamos a Jesucristo abriendo el primer sello. Apocalipsis 6:1 dice: “Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.” Tan pronto Jesucristo abrió uno de los sellos, uno de los cuatro seres vivientes hizo oír su voz de trueno. Los truenos presagian tormentas. Las palabras retumbaron en los oídos del anciano Juan: Ven y mira. Era el momento de saber qué secreto se escondía detrás del primer sello. Veamos pues lo que Juan contempló y dejó grabado para nosotros. Apocalipsis 6:2 dice: “Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.” Como antecedente, debemos tener en cuenta que lo que este texto relata está aconteciendo poco después del arrebatamiento de la iglesia. Es natural pensar que la súbita desaparición de millones de creyentes en el mundo producirá un caos y un pánico generalizado en la tierra. Habrá hijos que quedarán abandonados, porque sus padres que eran creyentes se fueron al cielo. Escuelas, colegios y universidades se quedarán sin algunos maestros porque siendo hijos de Dios fueron arrebatados por el Señor. Muchos puestos de trabajo quedarán vacantes. La industria sufrirá una súbita falta de mano de obra. La agricultura sufrirá también la falta de personal porque muchos de los trabajadores siendo creyentes, habrán desaparecieron sin explicación aparente y ya no se podrá contar con ellos. Y sobre todo, habrá pánico generalizado en la población. Todos estarán buscando alguien que pueda explicar razonablemente la desaparición abrupta de millones de personas en el mundo. Ciertamente que el mundo estará en un terrible caos a raíz del arrebatamiento de la iglesia. Todos estarán desesperados por encontrar alguien que ponga algo de orden en el caos imperante. Allí es justamente cuando entra en escena lo que descubrió el Cordero al abrir el primer sello. Juan vio un jinete montando un brioso caballo blanco. Desde tiempos inmemoriales, el jinete en caballo blanco ha sido asociado con el conquistador. Podemos perfectamente concluir entonces que el jinete que monta el caballo blanco es un conquistador. Al final del versículo dice justamente que salió venciendo, y para vencer. Es justamente lo que necesitará el mundo en la terrible confusión que se encuentra como resultado del arrebatamiento de la iglesia. Este personaje que monta el caballo blanco es el que tiene poder para conquistar el desorden, la confusión y el temor que imperará en el mundo. Será el deseado de la gente de aquella época. Sus promesas de paz y prosperidad cautivarán a todo el mundo. Desde hace tiempo atrás, el hombre ha estado buscando un personaje lo suficientemente capaz para resolver los problemas del mundo. Un personaje que tenga la habilidad para ser aceptado por todos y se las ingenie para unir al mundo alrededor de su persona y dé soluciones para los problemas del mundo. Bueno, algún día, todavía futuro, va a surgir un personaje así. Se llama el Anticristo. Se manifestará en el mundo tan pronto la iglesia sea arrebatada. Su primera misión será apaciguar un mundo convulsionado por el arrebatamiento. Sus poderes serán sobrenaturales. Sobre él actuará un poder engañoso para ser aceptado por la gente del mundo como la solución a sus terribles problemas. De esto nos habla 2 Tesalonicenses 2:11-12 donde dice: “Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.” Terrible este hombre, amable oyente. Pero volvamos a algunas otras cosas que vio Juan en este siniestro jinete. Dice que tenía un arco. Pero ¿notó que Juan no vio flechas? Arco sin flechas es como pistola sin balas. No sirve para hacer daño al adversario. ¿Qué significado tiene esto? Pues que el Anticristo conquistará el mundo sin derramamiento de una sola gota de sangre. Será un personaje tan convincente, tan sagaz, que sin problema alguno se ganará el corazón de la gente. Esto es muy posible porque es un fenómeno que en pequeña escala está aconteciendo en diversas partes del mundo. Hablo de personajes que con su verbo y sus ofertas huecas tienen el poder para convencer a las masas para que voten por ellos. Mi país ha tenido unos cuantos así y me imagino que su país también. Son solo una pequeña muestra de lo que sucederá en el ámbito mundial cuando haga su aparición el Anticristo. Claro que en el Anticristo estará en acción un poder engañoso como dijo Pablo escribiendo a los Tesalonicenses. Finalmente, Juan vio que al jinete sobre el caballo blanco se le dio una corona. Esta palabra, corona, se refiere a la corona de laurel con la que se premiaba al ganador de una competencia. Esto significa que el Anticristo será coronado por el mundo como su héroe. Será el premio que recibirá por ser el único capaz de poner en orden el caos en que se encontraba el mundo. Hay un detalle más, amable oyente, que no quiero dejar pasar por alto. El mismo libro de Apocalipsis nos habla de otro personaje que también aparecerá cabalgando un caballo blanco. Apocalipsis 19:11 dice: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.” Pero no se confunda mi amigo, mi amiga. Este jinete sobre el caballo blanco es Cristo Jesús. El Anticristo montado sobre un caballo blanco es una burda imitación de Cristo montado sobre un caballo blanco. Así es el Anticristo. Es experto en imitar a Cristo para engañar a la gente. Los que contemplen al Anticristo entrando en la escena del mundo en los lomos de un caballo blanco, pensarán que se trata de Cristo, y estarán dispuestos a seguirle y a servirle sin pensarlo dos veces. Así que amigo oyente, el primer personaje que se manifestará en la tierra una vez que la iglesia sea arrebatada es el Anticristo. Aparecerá como un hábil y capaz conquistador. Su discurso será atractivo. Su promesa será de traer paz a la tierra convulsionada por la desaparición de la iglesia. Su compromiso será devolver a la tierra la prosperidad material que tenía justo antes que la iglesia sea arrebatada. El mundo se rendirá a sus pies. Será el héroe mundial de la humanidad. Lo que la humanidad no sabe es que detrás de él está Satanás. Lo que la humanidad no sabe es que este personaje es la antítesis de Cristo. Para terminar, permítame una reflexión. La situación del mundo hoy en día es tan desesperada, que mucha gente está lista para apoyar a un líder mundial con capacidad de guiar al mundo a una meta común de bienestar material. Esto es solo la sombra de lo que acontecerá al inicio de la tribulación. Pero Usted debe saber que los problemas de este mundo no se resolverán por la intervención de un hombre inteligente y sagaz, ni aún el Anticristo. La solución para los problemas de este mundo está en la persona de Cristo. Él es el único que puede traer verdadera paz y verdadera prosperidad. Todos los demás que ofrecen paz y prosperidad aparte de Jesucristo, son solo anticristos que preceden al Anticristo con A mayúscula. No se deje engañar. Venga a Cristo hoy mismo. Recíbale como su Salvador y estará seguro en sus brazos para siempre.

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