Gracias por estar nuevamente con nosotros, es un privilegio contar con su sintonía, hoy continuaremos con el interesante tema que está desarrollando nuestro hermano David Logacho, DINERO Y POSESIONES A LA LUZ DE LO ETERNO, tenga su Biblia a mano y acompáñenos a conocer que es lo que Dios nos quiere decir acerca de esto.

Introducción: El endeudamiento es una de las áreas que más causan conflicto a los creyentes. ¿Qué podemos decir en cuanto a esto?

I. ¿Qué es el crédito? Crédito es una promesa de pago a futuro por algo que se recibe al presente. Interés es un derecho que recibe el que presta y paga el que debe. Cuando una persona incurre en una deuda, obtiene dinero que no ha ganado. A cambio del dinero o posesiones o bienes que recibe al presente, hipoteca su futuro, sus energías y sus posesiones.

II. ¿Qué dice la Biblia sobre las deudas?

  • 1. La Biblia hace sonar una alarma sobre las deudas. Proverbios 22:26-27 dice: No seas de aquellos que se comprometen,
    Ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieres para pagar,
    ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
  • 2. La Biblia advierte acerca de librarse lo antes posible de las deudas. Proverbios 6:1-5 dice: Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo,
    Si has empeñado tu palabra a un extraño, Te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate,
    Ya que has caído en la mano de tu prójimo;
    Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo. No des sueño a tus ojos,
    Ni a tus párpados adormecimiento; Escápate como gacela de la mano del cazador,
    Y como ave de la mano del que arma lazos.
  • 3. La Biblia dice que endeudarse es una forma de esclavitud. Proverbios 22:7 El rico se enseñorea de los pobres,
    Y el que toma prestado es siervo del que presta.
  • 4. La Biblia dice que no debemos deber a nadie nada. Algunos entienden esto como un mandato a no endeudarse, mientras otros lo entienden en el sentido de pagar las deudas a tiempo. Dice así: No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
    A menos que haya una necesidad ineludible de endeudarse, los creyentes no deberían endeudarse.

III. Algunas consideraciones sobre el endeudamiento.

  • 1. Mientras más inclinado esté a endeudarse, lo más probable es que no sea necesario endeudarse.
  • 2. ¿No será que si no tengo dinero en efectivo para adquirir algo, Dios me está diciendo que su voluntad no es que adquiera eso?
  • 3. La mentalidad de endeudamiento asume estas seis cosas:
    a. Necesitamos más que lo que Dios nos ha dado.
    b. Dios no sabe distinguir lo que necesitamos
    c. Dios ha fallado en proveer nuestras necesidades, y nos ha forzado a tomar las cosas en nuestras propias manos.
    d. Si Dios no nos responde de la manera que pensamos, podemos darle una mano. Caso de Abraham con Agar e Ismael.
    e. El hecho que este momento podamos pagar una deuda no implica que necesariamente va a ser así en lo futuro.
    f. Nuestras circunstancias presente no van a cambiar, la salud será buena, mantendremos nuestro trabajo presente, nuestro salario mantendrá su valor adquisitivo, Dios no nos guiará a otro trabajo, o nos motivará a incrementar nuestras ofrendas.
    Al entrar a una deuda, torcemos el brazo de Dios para que nos provea no sólo lo que necesitamos sino lo que queremos.

CONCLUSIÓN: Es mejor no endeudarnos.