Gracias por estar nuevamente con nosotros, es un privilegio contar con su sintonía, hoy continuaremos con el interesante tema que está desarrollando nuestro hermano David Logacho, “La obra de Jesucristo después de su ascensión, por medio del Espíritu Santo”, tenga su Biblia a mano y acompáñenos a conocer que es lo que dios nos quiere decir acerca de esto.

I. Introducción. Saludos y bienvenida. Estudio del libro de Hechos en la serie titulada: La obra de Jesucristo después de su ascensión, realizada por medio del Espíritu Santo. En nuestro último estudio bíblico, vimos que hubo un problema en la naciente iglesia en Jerusalén, cuando los griegos murmuraron contra los hebreos, por cuanto las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria. Cuando los apóstoles supieron de esto, decidieron que no era conveniente que ellos dejen la palabra de Dios, para servir a las mesas y por tanto, pidieron a la iglesia que busquen entre ellos siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, para que se ocupen de servir a las mesas. De esta manera, los apóstoles podían persistir en la oración y en el ministerio de la palabra. La iglesia hizo lo que pidieron los apóstoles y presentaron a ellos a Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás. Estos varones fueron los primeros diáconos en la naciente iglesia en Jerusalén. La historia de la iglesia de Cristo prosigue relatando el efectivo y fugaz ministerio de Esteban, lo cual será tema de nuestro estudio bíblico de hoy. Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Hechos 6:8-15.

II. Esteban fue un hombre que vivió de acuerdo al significado de su nombre. El nombre Esteban significa “corona” Para tener la corona es necesario primeramente pasar por el valle de la humillación. Esto fue lo que sucedió con Esteban. Desde la primera vez que aparece el nombre Esteban en el Nuevo Testamento, está rodeado de cualidades que nos hablan de su carácter. Según Hechos 6:5, Esteban era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo. Esto fue justamente lo que permitió que Esteban sea escogido como uno de los diáconos de la naciente iglesia en Jerusalén. Los diáconos en las iglesias locales hoy en día deben también ser hombres llenos de fe y del Espíritu Santo. Lo que primero vamos a notar es el ministerio de Esteban. Hechos 6:8 dice: Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
Esteban realizaba su ministerio lleno de gracia y de poder. No importa si se trataba de servir a las mesas o de hacer grandes prodigios y señales entre el pueblo. Los prodigios eran obras sobrenaturales que despertaban el asombro de los testigos. Las señales eran también obras sobrenaturales que tenían el propósito de enseñar alguna lección espiritual. Las señales guiaban a los testigos a la conclusión que Jesús de Nazaret es el Cristo, el tan esperado y deseado Mesías de Israel, quien sin embargo fue rechazado por la nación de Israel, al punto que fue colgado en una cruz, pero una vez sepultado resucitó de entre los muertos, y tiempo más tarde fue ascendido a la gloria de su Padre en el cielo, donde está hoy en día ofreciendo salvación a todo aquel que lo recibe como Salvador por la fe. Notamos que Esteban no se dedicaba única y exclusivamente a servir las mesas en la iglesia sino que tenía un ferviente y exitoso ministerio de testificar de Cristo. Este poderoso ministerio de Esteban despertaba el rechazo del enemigo y no es extraño entonces que el enemigo busque alguna manera de silenciar a Esteban. Consideremos por tanto la identidad del enemigo. Hechos 6:9 dice: Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban.
Cuando el enemigo quiere hacer daño siempre busca asociarse con otros para lograr sus fines. Fueron varios los que se levantaron disputando con Esteban. El verbo disputar no significa pelear o discutir, sino debatir. Los que se levantaron eran unos de la sinagoga llamada de los libertos. Las sinagogas eran centros donde se leía y se enseñaba la ley de Moisés. Surgieron durante el período de silencio entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Según la tradición judía había más de 400 sinagogas en Jerusalén a mediados del siglo I. La sinagoga de los Libertos era para judíos que habían sido esclavos y habían obtenido su libertad y se habían ido a residir en Jerusalén. A los de esta sinagoga se unieron los de la sinagoga de Cirene, judíos que habían ido a Jerusalén desde Cirene. También se unieron los de la sinagoga de Alejandría, judíos que habían ido a Jerusalén desde Alejandría. Se unieron también los de la sinagoga de Cilicia, judíos que habían ido a Jerusalén desde Cilicia y finalmente también se unieron los de la sinagoga de Asia, judíos que habían ido a Jerusalén desde Asia. Todos estos se trabaron en un encendido debate contra Esteban. Veamos que pasó después. Hechos 6:10 dice: Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Esteban no estaba solo en el debate. Esteban simplemente era el instrumento del Espíritu Santo. ¿Quién puede mantenerse firme contra el Espíritu Santo? Por eso el texto dice que los judíos de esas varias sinagogas no podían resistir la sabiduría y al Espíritu con que Esteban hablaba. Esteban hizo pedazos a los judíos con su razonamiento, comprobando que Jesús es el Cristo. Esto era demasiada humillación para los judíos, de modo que buscaron alguna forma de venganza contra Esteban. Veamos qué es lo que hicieron. Hechos 6:11-12 dice: Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio.
Los judíos entregaron dinero a algunos para que mientan y digan que habían oído a Esteban hablar palabras blasfemas en contra del venerado Moisés y en contra de la misma persona de Dios. Con esto, soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas. Soliviantar es un verbo que literalmente significa agitar o conmocionar. En este caso significa mover el ánimo de una persona para inducirla a adoptar alguna actitud rebelde u hostil. Por eso es que el pueblo, los ancianos y los escribas tuvieron una actitud hostil hacia Esteban. Es muy fácil caer en el error de dar por sentado lo que la gente dice, sin investigar más a fondo las cosas. Este es el error que cometió el pueblo, los ancianos y los escribas en el tiempo de Esteban. Como resultado, una turba arremetió contra Esteban, lo arrebataron y le trajeron al concilio o al Sanedrín. Veamos qué es lo que sucedió cuando Esteban fue llevado contra su voluntad al Sanedrín. Hechos 6:13-14 dice: Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés.
Esta es la tercera vez de las cuatro en Hechos que un creyente en Cristo es traído ante las autoridades político-religiosas judías. Una vez más, el Sanedrín, o el concilio tenía la oportunidad de reconocer su error al rechazar a Jesús como el Cristo y arrepentirse de lo que habían hecho, pero desperdiciaron la oportunidad. Los testigos falsos insistían en su mentira de que Esteban no dejaba de hablar palabras blasfemas contra el templo de Jerusalén, un lugar santo para los judíos, y contra la ley de Moisés. Para hacer más creíble su mentira, los testigos falsos tergiversaron algo que dijo Jesús durante su ministerio en este mundo. Según Juan 2:19 Jesús dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Obviamente Jesús no estaba hablando del templo de Jerusalén, sino de su propio cuerpo, en referencia a su resurrección. Torciendo esto, los falsos testigos decían, que Jesús había dicho que iba a destruir el templo de Jerusalén y además que iba a cambiar las costumbres dadas por Moisés. Oyendo el testimonio de los falsos testigos, los miembros del Sanedrín deben haber estado crujiendo sus dientes de la ira y el odio contra Esteban. Pero en medio de esa ola de odio, sucedió algo maravilloso. Note lo que dice Hechos 6:15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.
Esto es maravilloso. Esteban sabía que si el Sanedrín daba como verídico el testimonio de los falsos testigos, iba a ser condenado a muerte por apedreamiento. Levítico 24:16 dice: Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.
Pero esto no perturbó la paz y el gozo que sentía. El texto dice que cuando los miembros del Sanedrín miraron fijamente el rostro de Esteban, vieron su rostro como el rostro de un ángel. Esto significa que era inconfundible la presencia de Dios en Esteban.

III. En conclusión, Esteban fue un hombre que vivió de acuerdo al significado de su nombre. Esteban significa “corona” Antes de recibir la corona, Esteban tenía que pasar por el valle de la humillación por causa de Cristo. Qué ejemplo para nosotros.

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