Que privilegio es para todos los que hacemos La Biblia Dice… Contar con su compañía en esta oportunidad. Si esta es la primera vez que nos sintoniza le contamos que estamos desarrollando un interesante estudio que se titula: “La obra de Jesucristo después de su ascensión, por medio del Espíritu Santo”. Quédese con nosotros y conozca que es lo que dios quiere que aprenda en esta oportunidad con respecto a este tema.

I. Introducción. Saludos y bienvenida. Estudio de Hechos en la serie: La obra de Jesucristo después de su ascenso, realizada por medio del Espíritu Santo. En nuestro último estudio bíblico, dejamos a Pablo y a Bernabé, muy ocupados en la obra del Señor entre los creyentes de Antioquía de Siria, una vez que terminaron lo que se conoce como el primer viaje misionero de Pablo. Con demasiada frecuencia el progreso del evangelio se ha visto estorbado por gente de mente estrecha que se para ante la puerta para no dejar que entren los que quieren entrar. Estaba leyendo que en 1786, cuando William Carey estaba compartiendo su pasión por las misiones mundiales ante una conferencia de líderes cristianos en Northhampton, Inglaterra, el eminente Dr. Ryland le dijo: ¡Joven, siéntese! Cuando a Dios le plazca convertir a los paganos, Él lo hará sin la ayuda suya ni mía. Qué triste. Más de un siervo de Dios lleno del Espíritu Santo se ha visto obligado a entrar por las puertas de la oportunidad sin contar con el apoyo de iglesias y líderes religiosos. Pablo y sus compañeros enfrentaron justamente este desafío, en lo que se conoce como el Concilio de Jerusalén, que hasta donde se sabe ocurrió en el año 50 DC, como unos 27 años después que nació la iglesia cristiana. De una forma muy valiente, Pablo y sus compañeros defendieron tanto la verdad del Evangelio como la obra misionera de la iglesia en Antioquía entre los gentiles. Hechos 15 trata justamente sobre este asunto. El relato tiene tres partes. El desacuerdo, la defensa y la decisión. Vayamos a lo primero. Si tiene una Biblia, ábrala en Hechos 15 a partir del versículo 1.

II. Permítame leer los versículos 1 a 5. La Biblia dice: Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos. Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.
Todo comenzó cuando algunos maestros legalistas judíos que vinieron de Judea llegaron a Antioquía de Siria para enseñar a los creyentes gentiles que para ser salvos tenían que circuncidarse conforme al rito de Moisés. La circuncisión es el rito religioso en el cual se corta el prepucio que cubre el glande del miembro viril. Este rito era la señal del pacto entre Dios y la descendencia de Abraham. La ley de Moisés regula este rito. Estos maestros legalistas judíos tenían contacto con la iglesia en Jerusalén, pero no fueron enviados por ella. Hechos 15:24 dice textualmente que la iglesia en Jerusalén no les dio ninguna orden. Además estos maestros legalistas judíos eran de la secta de los fariseos. El apóstol Pablo dice en Gálatas 2:4 que eran falsos hermanos introducidos a escondidas en la iglesia, para espiar la libertad que los creyentes tienen en Cristo. Su propósito era robar la libertad que todo creyente tiene en Cristo. Estos maestros legalistas judíos abogaban fuertemente por la ley de Moisés, pero ignoraban el propósito de la ley de Moisés. No sabían la ley de Moisés era solamente el camino que preparaba la manifestación maravillosa de la gracia de Dios. No debe sorprender por tanto que adalides de la gracia, como Pablo y Bernabé se hayan opuesto tenazmente a las enseñanzas de los maestros legalistas judíos. Dice el texto que Pablo y Bernabé tuvieron una discusión y contienda no pequeña con ellos. Los maestros legalistas judíos estaban convencidos de su postura y Pablo y Bernabé estaban convencidos de la suya. Esto hizo encender los ánimos entre las partes. Cuando era claro que la solución a este problema estaba más allá de las dos partes en conflicto, se tomó una medida sabia, guiada por el Espíritu Santo, por revelación, como dice Pablo en el libro de Gálatas. Se acordó que el asunto sea tratado con los líderes de la iglesia madre, por así decirlo, la iglesia en Jerusalén. Así que se dispuso que Pablo y Bernabé suban a Jerusalén con algunos otros de ellos para tratar esta cuestión con los apóstoles y los ancianos de la iglesia. Pero ¿por qué tanto alboroto? Pues porque estaban en juego cosas por demás importantes. Primero, los maestros legalistas judíos estaban tratando de mezclar la ley con la gracia, algo equivalente a echar vino nuevo en odres viejos, algo equivalente a poner remiendo de paño nuevo en vestido viejo. En esencia estaban bloqueando el camino nuevo y vivo hacia Dios que había sido abierto por el Señor Jesús cuando murió en la cruz del Calvario. Su mensaje era: Un gentil primero debe llegar a ser judío antes de llegar a ser cristiano. No es suficiente que solamente crean y reciban a Cristo como Salvador, necesitan además obedecer la ley de Moisés. Estaban añadiendo obras a la fe para ser salvos. Este es un Evangelio diferente. Este no es el genuino Evangelio. El genuino Evangelio dice que la salvación es por gracia por medio de la fe y nada más. Observe lo que Pablo dijo acerca de un Evangelio diferente. Gálatas 1:8 dice: Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Anatema significa: condenado a destrucción. Cualquiera que proclame un evangelio diferente es condenado a destrucción. Algo muy serio. Si cualquier líder religioso anuncia que para ser salvo es necesario recibir a Cristo y además de eso guardar el séptimo día como día de reposo, o bautizarse, o dar el diezmo o circuncidarse o cualquier otra cosa más, está anunciando un Evangelio diferente y por tanto es anatema, condenado a destrucción. La segunda cosa importante que estaba en juego es la naturaleza del programa misionero de la iglesia. Si estos maestros legalistas judíos, conocidos como judaizantes, hubieran estado en lo cierto, entonces Pablo y Bernabé se equivocaron terriblemente durante todo su primer viaje misionero. Además de proclamar el evangelio, también debían haber enseñado a los gentiles a vivir como judíos. Los judaizantes estaban invalidando todo el trabajo misionero que con mucho esfuerzo, con ayuno y oración, emprendió la iglesia de Antioquía de Siria. Con razón que Pablo y Bernabé tuvieron una discusión y contienda no pequeña con los judaizantes. Cosas importantes estaban en juego. De manera que, Pablo y Bernabé emprendieron el viaje hacia Jerusalén. La iglesia en Antioquía de Siria los encaminó. Esto implica varias cosas. Pablo y Bernabé fueron a nombre y con la autoridad de la iglesia en Antioquía, la iglesia en Antioquía se comprometió a orar por ellos y la iglesia en Antioquía se ocupó de cubrir todos los gastos del viaje y la estadía en Jerusalén. Todo esto debe incluirse cuando una iglesia encamina a un obrero. Pablo y Bernabé se dirigieron hacia el sur y entraron a Fenicia, bordeando el mar Mediterráneo, una vez que atravesaron Fenicia, siguieron hacia el Sur y llegaron a Samaria. Durante el trayecto iban visitando las iglesias que encontraban y en cada una de ellas compartían acerca de la conversión de los gentiles. Esto traía mucho gozo a los hermanos. Hay gozo en el cielo cuando un pecador se arrepiente, dice la palabra de Dios. Pero no sólo en el cielo sino también en la tierra también había mucho gozo por la cantidad de gentiles que abandonando su vida de pecado habían recibido a Cristo como Salvador. Eventualmente, Pablo y Bernabé llegaron a la ciudad de Jerusalén. Hasta donde se puede discernir, hubo cuatro reuniones en las que participaron Pablo y Bernabé, la primera fue simplemente una reunión de bienvenida en la iglesia de Jerusalén. Pablo y Bernabé no expusieron nada acerca del conflicto. La segunda fue una reunión privada con los apóstoles y los ancianos, en la cual con lujo de detalle Pablo y Bernabé refirieron las cosas que Dios había hecho con ellos durante el primer viaje misionero. La tercera fue una reunión pública en la iglesia de Jerusalén, en la cual Pablo y Bernabé presentaron la situación que les trajo a Jerusalén, y la cuarta reunión fue nuevamente con los apóstoles y los ancianos, en la cual se arribó a una solución. Lucas hace conocer que cuando Pablo y Bernabé presentaron el caso ante la iglesia en pleno, estaban presentes algunos de la secta de los fariseos, quienes aparentemente habían creído, pero sobre quienes Pablo más tarde dijo que eran falsos hermanos. Estos maestros legalistas judíos públicamente expresaron que era necesario que los gentiles que habían recibido a Cristo como Salvador sean circuncidados y que se les pida guardar la ley de Moisés. En nuestro próximo estudio bíblico vamos a estudiar la defensa del Evangelio que hicieron Pablo y Bernabé. Espero que me acompañe.