La fuerza bruta hace su trabajo, pero lo hace más difícil. Hay personas que no toman el tiempo de afilar su hacha y dan de golpes al árbol. Bueno eso también ocurre en nuestra relación con los demás en el trabajo. En la vida uno puede ser prudente y ser delicado y efectivo en las relaciones o ser brusco y lograr los objetivos por presión y amenazas a los demás.

La sabiduría te ayuda a saber cómo tratar a las personas con respeto, calma, dignidad, valorando sus talentos y dando la oportunidad de que crezcan y tú puedes beneficiarte de ese crecimiento porque tendrás un mejor elemento en tu equipo de trabajo o ministerio. Pero si no sacas filo o pules tus herramientas vas a tener que añadir más fuerza, más presión y obviamente más molestia. Considera ante Dios cómo te estás actuando ante personas o situaciones, pídele sabiduría.

¿Estás dando golpes o actuando con sabiduría?, ¿dices lo primero que se te ocurre o buscas las palabras correctas?

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