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¿Qué dice la Biblia respecto a la iriología?

Desde Chile se ha comunicado con nosotros un amable oyente para hacernos la siguiente consulta: Hace poco e oído hablar sobre la iriología. Desconozco la práctica en sí; sin embargo, hay diversas opiniones al respecto. Muchos cristianos recomiendan ir al iriólogo. Consultando en Internet, he encontrado varias cosas, desde que es una ciencia dentro del campo de la medicina hasta que es una practica de adivinación. Algunos dicen que es un maravilloso «don de Dios » y no hay que despreciarlo e imputarlo al diablo y citan Mateo 6:22 que dice: «La lámpara del cuerpo es el ojo», para apoyar esta práctica. Hermanos, mi pregunta es sencilla ¿Qué dice la Biblia respecto a esto?

Agradezco mucho por su consulta amable oyente. Al igual que usted, mi conocimiento sobre la iriología se limita a lo que he encontrado en Internet, de modo que me limitaré a compartir con usted mis hallazgos. La iriología pretende realizar un diagnóstico de la enfermedades mediante la observación del iris del ojo. Según sus proponentes, cada órgano del cuerpo y cada función psíquica está representada por una zona del iris. Estas zonas o «campos orgánicos» están representados en un mapa del iris. «No es solamente el cuerpo «material» el que está proyectado en el iris, sino también el cuerpo energético» HYPERLINK «http://www.corazones.org/apologetica/practicas/» \l «1» 1. Quien estudie las claves de estos campos podría descubrir las enfermedades del paciente y hacer un diagnóstico. «De la misma manera que toda huella digital difiere de un individuo a otro, no existen dos iris que sean semejantes. Para practicar la iriología es necesario conocer tres cosas: 1.- La topografía del iris; 2.- su textura; 3.- su coloración.» 1En cuanto al origen, el médico húngaro, Ignaz Péczely, escribió en 1880 la «introducción al estudio del diagnóstico de los ojos». Pero ya había antecedentes. Se dice que sus orígenes se remontan a los egipcios en el siglo IV antes de Cristo. Quienes lo practican suelen llamarse iriólogos, homeópatas, acupuntores o naturópatas. Pero muchos lo practican sin título. Según una página web de iriología: «en Estados Unidos hay al presente más de 18.000 médicos iriólogos (sin contar los practicantes de la salud no médicos, que son cada vez más numerosos)». Estos pueden lucir como profesionales y utilizar computadoras para hacer sus análisis. ¿Qué dice la medicina? Estudios científicos demuestran que la iriología no es una ciencia. El Doctor Stephen Barrett, M.D. llama a esta práctica un «nonsense» o algo sin sentido. Veamos algunos de los estudios que se han hecho: En 1979 Bernard Jensen y otros dos iriólogos fallaron en una prueba científica en la que  examinaron las fotografías de los ojos de 143 personas para determinar cuales tenían problemas de riñones. Ninguno de los tres iriólogos fue capaz de detectar que pacientes tenían enfermedad de riñones y quienes estaban sanos. Por ejemplo, uno de los iriólogos decidió que el 88% de los pacientes sanos estaban enfermos. Otro iriólogo diagnosticó como saludables a 74% de los pacientes que estaban tan enfermos que necesitaban riñones artificiales. En 1980, un experimentado iriólogo australiano fue sometido a dos pruebas. En la primera examinó las fotos de 15 pacientes que habían sido ya evaluados médicamente y tenían un total de 33 problemas de salud. El iriólogo no diagnosticó ninguno de estos problemas. En tres casos logró nombrar al menos una parte del cuerpo que había tenido problemas pero falló completamente en los otros 30 e hizo 60 diagnósticos incorrectos. En una segunda prueba los ojos de cuatro personas fueron fotografiados cuando tenían buena salud y de nuevo cuando se declararon enfermos. El iriólogo hizo un gran número de diagnósticos incorrectos basado en las primeras fotos y no fue capaz de identificar con precisión ningún órgano que hubiera tenido un cambio cuando surgió el problema de salud. También se le pidió que comparase dos fotos del iris de una persona saludable, tomadas en un lapso de dos minutos. Hizo cinco diagnósticos incorrectos para la primera foto y cuatro diagnósticos diferentes, también incorrectos, sobre la segunda foto. En 1998, Eugene Emery, escritor de ciencia para el Providence Journal, puso a prueba la habilidad de dos practicantes de iriología. Ambos tuvieron muy pobres resultados. Hasta aquí lo que he encontrado en Internet en cuanto a la iriología. Si se asume que esta información es verídica no sería aconsejable que un creyente recurra a un iriólogo no por alguna razón espiritual sino para evitar caer en un posible engaño. Sin embargo, me gustaría hacer una observación en cuanto a esto que Mateo 6:22 apoya la iriología. Permítame leer el pasaje bíblico en Mateo 6:19-24 para tomar en cuenta el contexto. La Biblia dice: No os hagáis tesoros en la tierra,  donde la polilla y el orín corrompen,  y donde ladrones minan y hurtan;

Mat 6:20  sino haceos tesoros en el cielo,  donde ni la polilla ni el orín corrompen,  y donde ladrones no minan ni hurtan.

Mat 6:21  Porque donde esté vuestro tesoro,  allí estará también vuestro corazón.

Mat 6:22  La lámpara del cuerpo es el ojo;  así que,  si tu ojo es bueno,  todo tu cuerpo estará lleno de luz;

Mat 6:23  pero si tu ojo es maligno,  todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que,  si la luz que en ti hay es tinieblas,  ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

Mat 6:24  Ninguno puede servir a dos señores;  porque o aborrecerá al uno y amará al otro,  o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

El pasaje bíblico claramente tiene que ver con lo necio de hacernos tesoros en la tierra y lo sabio de hacernos tesoros en el cielo. El pasaje bíblico no está hablando de medicina. Cuando en el texto dice que la lámpara del cuerpo es el ojo, no está hablando de que el iris del ojo indica el estado de salud del individuo. De lo que está hablando el texto es de que la forma de ver la riqueza indica el estado espiritual de un individuo. Si un individuo ve a la riqueza como su meta máxima en la vida, entonces su estado espiritual es tinieblas, está totalmente perdido, pero si ese individuo ve a la riqueza como Dios la ve, es decir, simplemente como un medio para honrar a Dios por medio de ella, entonces su estado espiritual es luz, está bien espiritualmente. Una cosa es que yo posea riqueza para honrar a Dios por medio de ella, otra muy diferente que la riqueza me posea a mí para deshonrar a Dios por medio de ella. No se puede servir a Dios y a las riquezas.

La segunda consulta nos llega desde Ecuador y dice así: en la iglesia donde me congrego sólo hay un anciano y diáconos y no quieren conseguir un pastor. Las personas que están al frente de la obra no cumplen con todo lo que tendrían que hacer ya que sólo nos vemos en los horarios de culto y no tenemos ayuda de consejería ni ninguna otra actividad, esto nos preocupa y no sabemos qué hacer ya que en varias ocasiones sólo hemos ido a calentar el puesto, pues nuestro espíritu esta por otro lado.

Gracias por su consulta. Según la enseñanza del Nuevo Testamento, las palabras obispo, anciano y pastor son palabras sinónimas para designar a los líderes de una iglesia local, cuya cabeza es el Señor Jesús. Así que, si en la iglesia local donde usted se congrega existe un anciano, diríamos que existe ya un pastor o un obispo. Pero también el Nuevo Testamento enseña que en toda iglesia local debe haber más de un anciano, obispo o pastor, por cuanto el liderazgo tiene que ser plural. Diríamos entonces que está faltando al menos un pastor, obispo o anciano más. Usted dice que el actual liderazgo no está cumpliendo con su función. Parece que el anciano o pastor no está pastoreando la grey. Mi consejo es que usted hable directamente con él y le ofrezca su ayuda voluntaria para que entre los dos puedan cumplir con la noble tarea de pastorear la grey. No importa que usted no sea nombrado como anciano o pastor, no hace falta tener el oficio para poder cumplir con la función. Es muy posible que con su ayuda la iglesia local salga de esa especie de bache en el que ha caído y se levante para cumplir con lo que el Señor Jesús espera de ella. Es fácil detectar lo que está mal en una iglesia local, pero es difícil meter la mano en la obra para tratar de arreglar la situación. Esto es lo que el Señor demanda de usted y de cualquier creyente en cualquier iglesia local. La obra del Señor no la deben hacer solamente los líderes sino todos los creyentes bajo el liderazgo de los ancianos o pastores y guiados por el Espíritu Santo.

Presentado por
David Logacho

Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice... durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

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