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Molido, prensado

El relato de los evangelios nos presenta a Jesús en las instancias finales de su ministerio en un cuadro con sabor a debilidad. Solo, en crisis, y angustiado, se arrodilla en el suelo húmedo de un huerto solitario y ruega a sus amigos que lo conforten en oración. Suda gotas de sangre. El alma se le arruga como un pañuelo. El pecho se comprime y, con un nudo en la garganta, exclama: “Padre, si es posible, pasa de mí esta copa amarga.” La palabra “Getsemaní” significa prensa de aceite, y en aquel huerto de olivares había muchas. Formadas por grandes palos de madera dura, firmes por un extremo y con pesas en el otro. A mayor peso más presión en el otro...

El relato de los evangelios no...

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Pobre por fuera, rico por dentro

Quiero escribir una reflexión para vos que eres pobre. Que no te sobra la plata, más bien te falta. Siempre te falta. Nunca llegas para ahorrar, cuanto mucho unas monedas en el bolsillo. Creo que en este sistema capitalista en el que intentamos sobrevivir cada vez son más los que se identifican con este sector de la sociedad, ¿verdad? Cada vez son menos los ricos que tienen más y más los pobres que tienen cada vez menos. ¿Llegó tu turno? ¿Luchaste, intentaste, sólo para ver cómo estás cada vez más endeudado y pasaste del lado de los empobrecidos? Dios tiene Palabras para ti. Santiago 1:9 dice que aunque sea de condición económica pobre puedo y debo ser rico en carácter. Vivir...

Quiero escribir una reflexión...

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Cuando las cosas no cambian

El hecho que tengamos o no la sabiduría necesaria para entender todos los acontecimientos de la vida, no va a cambiar en lo más mínimo la trayectoria de dichos acontecimientos. Es verdad que hay capítulos de nuestra existencia o de la existencia de otras personas que son inesperados, no deseados y que nos toman por sorpresa, activando en nuestro interior un estado de reclamo, reproche y queja por lo sucedido. Muchas veces podemos ser un factor de cambio ante esa situación, pero la mayoría de las veces somos espectadores impotentes. Y entonces: ¿Qué hacer? ¿Me exaspero, me enervo, grito, pierdo el control de mis actos?...

El hecho que tengamos o no la ...

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Disfruta las cosas de la vida

Una redacción más lógica en las palabras finales de este texto hubiera sido: “Dios LES da todo en abundancia (a los ricos), para que lo disfruten”. ¡Pero no! Aunque es una realidad el hecho de que sólo algunos tienen mucho (esto ha sido y seguirá siendo así), también es verdad que una vida de disfrute abundante está a disposición de “TODOS”. Sí. La diferencia no radica en cuánto tengas sino en cuánto necesites, pues no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita para ser feliz. Te animo a que leas todo el contexto de este capítulo seis en el que Pablo le deja como legado a su hijo espiritual Timoteo, la principal lección de vida que...

Una redacción más lógica en...

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Los que bajan su cabeza

Vivimos, hace algunos meses, uno de los eventos deportivos de mayor envergadura a nivel mundial. Atletas de varios países desfilaban por la pista en el acto inaugural de los juegos olímpicos: “Río 2016”. Mientras las diferentes disciplinas culminaban sus pruebas, el medallero olímpico se iba tiñendo de color oro, plata y cobre. En los podios de premiación, delegados del Comité organizador y celebridades del mundo de los deportes entregaban las respectivas medallas a los vencedores. Una y otra vez la ceremonia se repetía. Se anunciaban los ganadores del tercer, segundo y primer puesto (en ese orden). Cada uno de ellos subían emocionados y entre un mar de aplausos y, llegando al estrado, inclinaban sus cabezas para dejar que le pongan su...

Vivimos, hace algunos meses, u...

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Bombero voluntario

En la experiencia de la esposa del Rey, en la hermosa novela titulada: “Cantar de los cantares” o “La mejor canción de amor de Salomón”, en la Biblia, este romántico monarca vestido con ropas humildes conquistó el corazón de la pobre sulamita. En el capítulo 2:14, abre ese corazón enamorado y dice: “Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz, porque dulce es la voz tuya y hermoso tu aspecto”. Él deseaba escuchar la voz de su novia más que nada en el mundo. Como analogía de la relación del Señor con su iglesia, entendemos que a Él le gusta oír nuestra voz cuando oramos. Lo triste es que a nosotros no. (Por lo menos eso es lo que damos a entender...

En la experiencia de la esposa...

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Aprendiendo a morir

Pretender vivir la “Vida de Cristo” sin estar dispuesto a pagar el precio de morir su muerte, es tan utópico como exigirle a una semilla que forme la nueva planta sin ofrecerle las condiciones ideales para que primero muera como un grano bajo el suelo, hunda sus raíces y germine. Creo que la tragedia del cristianismo de hoy radica en el hecho de que exigimos a los creyentes a vivir “conforme” o “de acuerdo” a lo que Dios pide en su Palabra cuando ni siquiera hemos comprendido los rudimentos de la identificación con Cristo en su muerte y en su cruz. En pocas palabras pretendemos vivir la vida de Cristo sin morir su muerte. Esto no funciona. Antes de resucitar Jesús debió...

Pretender vivir la “Vida de ...

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Yo pensaba

El segundo libro de los Reyes, en su capítulo 5, nos relata la historia de un general asirio de nombre Naamán. Afortunado en carrera militar y triunfante en tantas batallas, vivía derrotado por una enfermedad crónica que aún hoy le consume la vida a cualquiera: La Lepra. Fue una empleada de su propia casa, que había sido tomada cautiva en una de las tantas incursiones de este general al debilitado pueblo hebreo, quien le recomendó visitar al profeta Eliseo para que le cure de su enfermedad. Casi de mala gana aceptó la propuesta, total había probado con tantos médicos… Mientras se acercaba a la casa del profeta con sus camellos cargados de regalos pensaba: “Seguramente saldrá y me recibirá con los...

El segundo libro de los Reyes,...

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Piedad superficial

Prometemos lealtad en todos los ámbitos de nuestra vida. A veces incondicional y perpetua (como los votos maritales), otras condicionadas y cotidianas como mi compromiso laboral diario o mis obligaciones familiares. Algunos se esfuerzan por cumplirlas con responsabilidad haciendo honor a sus palabras, otros viven vidas displicentes e irresponsables faltando a sus obligaciones y rompiendo sus votos a cada paso. Esto es trágico, pero mucho más trágico se torna aun cuando esas promesas incumplidas van direccionadas a Dios. El texto arriba citado es tajante al respecto: “Vuestra lealtad es como nube matinal, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece.” Son palabras de Dios y se pueden oír con cierto dejo de tristeza y melancolía. Como si Dios nos...

Prometemos lealtad en todos lo...

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Heridas curadas

Hay cosas que tardan en curarse. Los que sufren de diabetes, por ejemplo, tienen un problema con las lastimaduras. Por el nivel elevado de azúcar en la sangre, les cuesta más que cicatricen. La sangre coagula más lenta y toda herida tarda más tiempo en cerrarse. Las heridas del corazón tardan más tiempo todavía. Un desengaño, una traición, un insulto, un desplante, una falla, no deja marcas en la piel, pero deja el alma triste y muchas veces rencorosa, y cuesta mucho cerrar esa herida. Pero hay una herida que es más compleja. Es la lastimadura que nos hacemos por ser rebeldes contra Dios. Es cierto que nuestra rebeldía le hace doler el corazón a Dios y que nuestros pecados lo...

Hay cosas que tardan en curars...

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