+593 2-247-5563 contacto@labibliadice.org
Arriba

Otra dimensión

Me encanta ver jugar a los niños. Ellos pueden convertir cualquier rama de árbol en una espada o una caja vacía en un barco pirata.

Pueden ser reyes, reinas, príncipes y princesas simplemente con un disfraz y una corona de utilería. Pero lo más asombroso es la habilidad para creerse súper héroes con súper poderes para vencer el mal y salvar el mundo.

Para nosotros, los adultos, es un simple juego. Para ellos, esto es realidad mientras juegan.
Me pregunto en qué momento de nuestra historia, los adultos, dejamos de jugar y de creer que algunas cosas son posibles…

Cuando la vida nos pone en medio de circunstancias difíciles, nuestra primera reacción o tendencia es contabilizar nuestros recursos propios. Si el problema es financiero, revisamos nuestros bolsillos. Si es referido a la salud, buscamos a los mejores médicos. Si sufrimos injusticia, buscamos venganza, y así con cada cosa que se nos presenta como complicada interrumpiendo lo impredecible.

Olvidamos la dimensión divina de nuestra existencia. Aquellos que tenemos a Jesús en nuestro corazón, disfrutamos de la naturaleza de Dios en nosotros. Ese poder que resucitó a Cristo de entre los muertos es el mismo poder que puede librarte de aquellas situaciones de las que tú no puedes salir. Si te enfocas en la dimensión divina de tu existencia, atravesarás cada circunstancia con la seguridad de Su poder más que con la certeza de tus capacidades. Nuestros problemas toman una dimensión menor al contemplar Su persona y Su poder. Ese poder está dispuesto para librarte, para defenderte y para abrir las puertas de los cielos a tu favor.

A veces lo cotidiano nos corre de esa verdad espiritual en la que lo sobrenatural es posible en Jesús. Si medimos nuestros problemas a la luz de nuestros recursos, estos tomarán la forma de nuestras posibilidades. Pero si los medimos de acuerdo al poder de Dios, pasaran entonces a otro plano, en el cual Su poder, Su omnipotencia y soberanía son la verdadera medida.

PENSAMIENTO :

¿Nuestros problemas a luz de nuestros recursos o nuestros recursos a la luz de Su poder? (Tú eliges).

 

Pablo Martini